The Kid Detective, un misterio con un toque de ‘coming of age’

En un año que fue marcado por la lamentable pandemia de COVID 19, las ofertas fílmicas tuvieron que abrirse paso en medio de las dificultades. Tal es el caso de The Kid Detective, primer largometraje del joven director Evan Morgan con quien tuvimos el gusto de charlar para Frecuencia Geek acerca de este filme que resulta ser una peculiar mezcla entre comedia negra y cine noir con un protagonista que enfrenta su propia crisis al querer resolver un misterio.

La película se presentó en la pasada edición del Festival Internacional de Cine de Toronto 2020, lugar en donde este creador ha presentado ya otros proyectos. Para empezar la plática, le preguntamos cómo fue presentar su primer largometraje en el marco de esta fiesta cinematográfica, a lo que el realizador contestó: “Es muy gracioso porque es fácil el imaginarse diversas circunstancias donde se hubiera sentido como una continuación de la relación que tengo con el Festival que ya había presentado mis filmes anteriores y ahora aquí estaba con mi primer largometraje. Pero debido al COVID 19 y a que todo fue presentado de manera digital, fue una experiencia muy extraña. Todo esto sucedió como en un ambiente muy abstracto. Además, tuvimos una apretada agenda para poder presentar el filme terminado ahí, algo que me llevó a tomar decisiones muy pre significativas creativamente hablando, ya que me quedaban días. De hecho, el corte final lo terminamos dos días antes de que se presentara el screener en Toronto. Pudo haber sido un bonito evento, una bella premier donde reuniríamos al cast, lo presentaríamos y hubiera sido una experiencia muy catártica de celebración pero en esta situación fue todo muy extraño porque yo aún me sentía con ese sentimiento reciente de haber terminado apenas el filme, aún me sentía apegado a él, analizándolo y sobreanalizando el resultado. Entonces no tuve ese momento para hacer realmente las paces con el proyecto y dejarlo salir, de repente ya estaba ahí afuera y no había podido ver el resultado con una audiencia de por medio. En fin, fue algo muy extraño, aunque sí ha sido emocionante ver y rastrear las reacciones de la gente que la ha visto pero si me dejó pensando un poco en que en otro año o con otras circunstancias, el presentarla hubiera sido un evento aún más grato para mí y para todos los involucrados, sin duda”.

A pesar de la pandemia, parece ser que la gente ha podido conectar bien con esta historia del joven detective, todo gracias a su protagonista, Adam Brody, que interpreta a Abe Applebaum. Al respecto de este personaje, cómo fue que pensó en él para el rol y cómo fue que nació esta peculiar historia, el director y guionista mencionó: “Yo era fan de Adam desde que lo veía en la serie de The OC, me parecía un actor muy gracioso. Sabía que quería trabajar con él. Tuve la fortuna de toparme con él un par de veces en algunos festivales de cine, me presenté y le mostré mi trabajo. A partir de ahí, se volvió claro que compartíamos un sentido del humor muy similar. De hecho, este papel fue pensado para él específicamente”.

La idea comenzó como un pequeño bosquejo que se me ocurrió para un corto cuando estaba estudiando cine de hacer una historia muy oscura acerca de un niño detective literalmente con un joven cito protagonista que resolvía unos crímenes bastante feos. Cuando tuve la oportunidad de poder trabajar con Adam, vi la chance de poder envejecer a ese personaje unos veinte años. La premisa estaba cargada de una ironía muy pesada donde también yo me podría relacionar con este personaje de manera personal. Es curioso que la gente se identifique con él porque no es un protagonista glamoroso, es mas bien patético y egoísta pero tal vez lo que lo hace empático es la idea de que uno a veces decide ser algo desde su propia mente y se aferra a ello”.

Aquí, Morgan nos revela un poco de porqué él se identifica con Abe. “Cuando era joven quería ser cineasta y la gente pues hacía sus bromas acerca de que sería el próximo Spielberg, etc., comentarios que son alentadores en ese entonces pero que cuando vas creciendo y te das cuenta de que depende de ti de llenar esos zapatos y ganártelo por tu cuenta, se convierte en una especie de carga, una fuente de presión tremenda sobre uno. Así que supe reconocer este asunto y relacionarlo con la idea del Chico Detective, esperando que la gente se relacionara con ella de la mejor manera”.

La cinta, que se maneja como un “whodunnit” en su premisa básica, nos muestra ese choque entre los sueños que alguna vez tuvimos y la frustración de no lograrlos durante nuestra vida. Al respecto de esa conexión con la audiencia generada con este humor negro, Morgan nos dijo: “Siempre es un gusto escuchar y saber que la gente conecta a ese nivel con mi cinta más que como una comedia básica de misterio porque la base es una historia dramática y oscura escondida detrás de ese humor”.

Es así que The Kid Detective muestra una capa interesante en su contenido donde poco a poco y más allá del humor y el suspenso, nos muestra cosas mucho más oscuras en su temática, como la doble cara de la sociedad en la que Abe vive, logrando una mezcla adecuada en el tono del proyecto. Acerca de ello, Evan afirmó: “En el proceso de escritura no me preocupaba mucho el conseguir ese balance. Sabía que íbamos hacia un lugar bastante oscuro con este relato y que eso ponía límites a lo que podríamos lograr de manera cómica. La clave fue mantener todo dentro de esos límites, contar un chiste tras otro pero sin caer en el humor tonto donde el personaje se cayera de un techo y tuviera un momento así. Evitamos que el humor fuera ridículo justo porque no queríamos desviarnos de la apuesta dramática de nuestra historia. Eso fue lo que me pareció más atractivo de esta premisa, la chance de contar una historia muy irónica que a su vez fuera un ‘coming of age’ pero que ambas se ligaran de manera efectiva. Balancear los dos tonos, como director, fue muy similar al mismo proceso en la escritura, vigilando esos límites. Y aunque hay escenas que son guiadas por la vena cómica, quise asegurarme de que los actores no cayeran en el absurdo o en la caricaturización de si mismos. Siempre busqué que se sintiera esa honestidad en ellos, en lo que hacían y en la realidad de sus personajes”.

 

Y es que esa química, la esencia de cada uno de los personajes que desfilan alrededor de Abe, es fundamental para el tono del relato. “Para ser mi primer largometraje, algo de lo más importante que resultó para mí en ese proceso fue pasar muchos meses en el cast. Fueron como ocho meses buscando actores locales, quienes serían los que harían estos roles. En el set, se volvió muy claro lo mucho que acertamos con ello porque veíamos justo ese gran trabajo que todos realizaban entre ellos. Y tal vez esa es la gran respuesta al cómo se balancea ese humor con el drama. Es encontrar al actor que se identifique con el humor deseado pero a su vez se comprometa con el personaje y su autenticidad”, afirmó el director y guionista de la película.

La química entre Adam Brody y Sophie Nelisse, que interpreta a Carolina y es quien le da esta especie de segunda oportunidad a Abe de redimir su pasado y dar un paso al frente, es algo que también destaca mucho en el filme. “Tuve mucha suerte de tener a ellos dos como protagonistas. Honestamente no sabía que podíamos esperar de ellos cuando estuvieran juntos en el mismo lugar. Sabía que ellos, individualmente, hacían un trabajo maravilloso pero no sabía que esperar al verlos interactuar entre ellos. Su química al final se siente muy entera, muy inocente de una forma que resulta vital para la historia porque lo que menos necesitas es la distracción de que Abe es un adulto y que anda por todos lados con una adolescente, si eso se pondría raro o ‘creepy’. Pero afortunadamente no fue así, hicieron ambos un trabajo muy destacado donde funcionaron de maravilla y se siente como que ese intercambio entre los dos es algo complementario que también la historia necesitaba”, concluye el director.

Aarón Navarro

Comunicólogo, melómano, cinéfilo, amante de la lectura. Escribo opiniones/reseñas de películas y series.