Santa Fe Klan se presentó en Arena Ciudad de México

Este 12 de noviembre se presentó Santa Fe Klan en la Arena Ciudad de México, donde sus fans lo esperaban emocionados para entonar sus canciones más famosas. Este recinto siempre se ha caracterizado por tener buena acústica y ser cómodo para los asistentes y en esta ocasión no fue la excepción. Aunque también el público ayudó a crear el ambiente, ya que siempre estuvo de bueno humor; coreando y bailando con todos los teloneros, Cumbita y Bubaseta por mencionar algunos, que tocaron antes del estelar.

A eso de las 9:30 de la noche por fin apareció Santa Fe Klan volviendo eufóricos a todos, quienes parecían gritar mucho más que la propia música, pero antes de esto el ambiente nunca decayó, ya fuera por los músicos que nunca dejaron de tocar, o por los asistentes que siempre estuvieron con buen ánimo y, lejos de lo que quizás se podría creer por el tipo de letras que maneja el intérprete, con un ambiente muy tranquilo y familiar donde incluso los niños estuvieron presentes.

El ambiente te envolvía, sin importar si eras mega fan o un simple conocedor, te daban ganas de rapear. Otra cosa que caracterizó al show fueron los invitados, quienes no únicamente entretuvieron a los asistentes mientras Santa Fe Kan llegaba, sino que a lo largo de su presentación fue intercalando diversos invitados con géneros musicales variados; desde Corridos hasta cumbias. Además, subió a varios niños al escenario denotando que sigue siendo un músico cercano al pueblo y que eso no cambió ahora que se ha vuelto internacional por estar en el soundtrack de Wakanda Forever.

En este concierto se probó que la música une, ya que el ambiente que el rapero logró con su música fue único. Todos bailaban – o al menos lo intentaban− con conocidos y desconocidos por igual. Había niños bailando con cholos, desconocidos que terminaron volviéndose amigos y eso no se ve en cualquier concierto, fue algo sorprendente ver lo que logró con su show.

Pero también se dio su tiempo para interactuar con sus invitados y algunas sorpresas de la noche. Además, cuando pasó a las baladas, de esas que te hacen llorar y querer cortarte las venas, los asistentes no perdieron la energía, seguían cantando mientras derramaban lágrimas y se abrazaban unos a otros.

Al final de la noche todos se retiraron con una sonrisa en el rostro, pues no sólo vieron a su ídolo y lo escucharon en vivo, sino que estuvieron presentes en algo único y mágico que sólo quienes presenciaron son capaces de describir.

 

Jorge Luis Medina Picazo