Reseña: Sicario: El día del soldado

Título en español: Sicario: Día del soldado
Título original: Sicario: Day of the Soldado
Director: Stefano Sollima
Guion: Taylor Sheridan
Música: Hildur Guðnadóttir
Fotografía: Dariusz Wolski
Elenco: Benicio del Toro, Josh Brolin, Matthew Modine, Catherine Keener, Isabela Moner, Jeffrey Donovan, Christopher Heyerdahl, Manuel García-Rulfo, Bruno Bichir
Género: Thriller. Drama. Acción | Crimen. Secuela
País: Estados Unidos
Duración: 122 min.
Fecha de estreno: 29 de Junio de 2018

Sicario el Día del Soldado es una de esas secuelas que nadie pidió pero muchos terminamos agradeciendo su existencia”.

Sinopsis: En la guerra de las drogas no hay reglas, y como los cárteles han comenzado a traficar con terroristas a través de la frontera con EE.UU., el agente federal Matt Graver (Josh Brolin) llama al misterioso Alejandro (Benicio del Toro), cuya familia fue asesinada por un capo del cártel, con el objetivo de intensificar la guerra de una manera perversa. Alejandro secuestra a la hija del capo del cártel para avivar el conflicto, pero cuando la niña es percibida como un daño colateral, su destino se interpone entre los dos hombres mientras se cuestionan todo por lo que están luchando.

 

En 2015 fuimos testigos de nuevo de la habilidad que tenía Denis Villeneuve para rodar historias en la gran pantalla, ahora 3 años después Stefano Sollima regresa para traernos una secuela lleno de narcos y guerra.

Empecemos por partes, primero si tú eres de los que no se ha visto la primera película (cosa recomendable) quizá parezca algo difícil acercarse de golpe a la trama de Sicario: el día del soldado. Convendría verla para enterarse mejor de todo, aun sin ser absolutamente indispensable.

Dicho esto podemos apreciar el regreso del agente de la CIA Matt Graver (Josh Brolin) y Alejandro Gillick (Benicio del Toro), un hombre que no teme luchar contra los criminales más peligrosos del mundo y que tiene pendiente saldar una cuenta personal. Ambos vuelven a unir fuerzas luchando contra los cárteles de la droga en la frontera entre México y Estados Unidos, en esta ocasión para tratar de controlar el tráfico de personas. Dentro de esta cinta podemos apreciar un absoluto protagonismo por parte de Josh Brolin, en la primera mitad del film, y de Benicio del Toro, siendo un portento en el segundo tramo.

Lo increíble de la película es lo que Sollima imprime en las secuencias de acción, arrancando ya desde el comienzo con impactantes momentos que te dejan atrapado a la pantalla.

La música también se convierte en un eje central de la película, ya que permite crear esa inquietud en el espectador tan característica. Que por ende hace que el espectador pase las casi dos horas con las uñas clavadas en la butaca.

 

Ahora llegando a la parte triste o mala de esta redacción podríamos decir que esta secuela lastimosamente no aporta ni cuenta nada que no hiciera la original (la guerra por parte del gobierno estadounidense contra los carteles mexicanos), pero tampoco la desmerece. Y posiblemente también le pese en taquilla y crítica no tener a Emily Blunt de nuevo en el reparto.

En conclusión podemos decir que la película no está mal pero se queda en un notable bajo a comparación de su antecesora del 2015. Lo que podría convertir a esta cinta en un gran capítulo de una serie de narcotraficantes y acción sin límites que no tiene un final (digo sin final porque Lionsgate ya dio a conocer que su idea era continuar todo de modo antológico a título de trilogía).

Si tu lo que quieres es ver una película bélica te recomendaríamos no compararla con la primera entrega, sino solo disfrutar de una cinta de disparos, muerte y narco, que te resultará muy satisfactoria.

“Sicario: El día del soldado” llegará a las salas de cine de México el 29 de junio.

Jose Luis Ochoa

Egresado de la carrera en Ciencias de la Comunicación, fotógrafo en una agencia de periodismo en temas políticos, sociales y de espectáculos. Cinéfilo de corazón para cintas comerciales de acción y cine de arte.