Reseña del anime: Ijiranaide, Nagatoro-San

Director:        Hirokazu Hanai

Guion:           Taku Kishimoto

Estudio:        Telecom Animation Film

Cadena televisiva:  Tokyo MX, BS11, MBS

Música por:  Gin

Licenciado por:      Crunchyroll

Primera emisión:    10 de abril de 2021

Última emisión:                   En emisión

Episodios:    12

 

 

 

 

 

 

El estereotipo de chicos tímidos incapaces de hablar con las mujeres ha sido sobrexplotado en diversos mangas, animes y películas japonesas como detonador de humor, presentándolos como “perdedores” que logran interesar a una chica linda pese a sus pocas habilidades sociales, supliéndolas con su intelecto o alguna habilidad conferida gracias a la trama.

Teniendo eso en mente, la primera impresión de Ijiranaide, Nagatoro-San (Don’t play with me, Miss Nagatoro), tanto por el cartel como por la sinopsis que lo presenta, no es del todo novedosa; sin embargo, se dice que todas las historias ya han sido contadas y lo interesante es la manera en que serán contadas, esperando no terminar con la sensación de que ya has visto esa trama al menos tres veces con distintos personajes.

Ijiranaide, Nagatoro-San se desliga de otros animes del género desde el principio, presentando a un grupo de chicas “malas” burlándose de Naoto Hachiōji, un estudiante introvertido que dibuja manga y de buenas a primeras se ve rodeado por las chicas, poniéndolo no sólo incómodo con su sola presencia, sino siendo la mofa de ellas por su físico y actitud, incapaz de defenderse o decir algo para detenerlas.

Una vez se han divertido con él, las chicas abandonan el lugar en busca de otra amiga, siendo únicamente Nagatoro, quien se queda rezagada al prestar atención en las hojas que el chico dejó caer y que muestran un manga épico en el que ha estado trabajando. Aunque pareciera que es este punto donde la protagonista regularmente siente un flechazo y ve más allá del exterior de del chico introvertido, en realidad, éste es sólo el preámbulo de una tortura constante que el senpai Naoto vivirá a manos de su sádica kohai Nagatoro.

 

Aunque la trama comparte rasgos con otros títulos, es su uso de la comedia lo que la destaca del resto. Si bien en un principio Nagatoro nos es presentada como alguien sádico y molesto, los capítulos−divididos en mini segmentos− nos muestran diversos ángulos de su personalidad, misma que también comienza a ser perceptible para Naoto, quien comienza a tomarle aprecio –quizás causado por alguna variante del síndrome de Estocolmo−, hasta el grado de vencer su timidez para iniciar una amistad.

Las aventuras/desventuras que le ocurren a este par logran mantener un ritmo dinámico donde siempre está pasando algo. Además, los colores utilizados, siendo llamativos desde el tema de entrada, logran captar la atención e interés, ya que incluso los colores de ojos de las protagonistas, así como sus rasgos felinos y alargados, contrasta con los usados en animes de la temporada.

Este anime está en emisión en Crunchyroll ¡No te lo pierdas!

Ivonne Koike

Licenciada en Comunicaión y periodismo, otaku y amante de la lectura. Creadora de contenido y un poquito rara y loca.