13 REASONS WHY

Reseña de la serie: 13 Reasons Why | Tercera Temporada

El 23 de agosto llegó a la plataforma de Netflix la tercera temporada de “13 reasons why”, serie convertida en un éxito desde la primera entrega pese a las críticas, incidentes con los que se le relaciona y quejas de fans por alargarla. A dos semanas de su estreno se encuentra en segundo lugar en los favoritos de la plataforma digital lo cual indica que sus vertiginosas tramas siguen atrayendo la atención del público.

La primera temporada fue basada en la novela de Jay Asher, la cual nos narra la trágica y corta de vida de Hannah Baker, una estudiante de secundaria quién cometió suicidio al no encontrar otra salida y usando cintas para contar qué le hicieron cada uno de quienes estuvieron involucrados en su caída nos permite reconstruir los hechos y formarnos una opinión.

La segunda entrega, se centra en el juicio llevado a cabo por su asesinato y en cómo la culpa marcó a cada uno de los involucrados para bien o para mal, además de presentarnos la violencia que continua en el Instituto haciendo énfasis en afirmar: Hannah no fue ni será la única víctima.

Esta tercera parte nos trae el posible homicidio de Bryce Walker­ y como era de suponerse si has seguido las temporadas pasadas, todos parecen ocultar algo y tener un motivo. Además de dar detalles a cuenta gotas de lo ocurrido con el casi tiroteo de la entrega pasada, un daño colateral de la temporada uno.

Desde siempre esta serie se ha caracterizado por una narrativa fragmentada, la cual hace al espectador formular sus propias teorías e ir uniendo piezas como si de jugar Clue se tratara; esta peculiaridad hizo a algunos quedarse y a otros abandonarla por su lentitud. Esta nueva entrega no es la excepción ya que los primeros capítulos dicen poco sobre lo ocurrido en el baile de primavera.

Toman su tiempo para presentar a la nueva chica del instituto y su interacción con todos los involucrados con las cintas de Hannah. A su vez, todo parece girar a la desaparición de Bryce. Si bien estos pequeños detalles cobran sentido según se suman capítulos, en esta ocasión sí considero que alargaron demasiado la espera para soltar datos relevantes con los cuales reconstruir las últimas horas de Walker.

Esta fórmula funcionó con la primera temporada gracias al guion y la forma de narrarse pero después de tantas entregas comienza a ser tediosa. La historia marcha bien en general a partir del cuarto capítulo cuando se logran ver las consecuencias de los actos de cada uno en entregas pasadas.

En cuanto a las actuaciones se logra ver una evolución en los actores así como en sus personajes tras todo lo ocurrido. Considero que Devin Druid (Tyler) ha sorprendido desde la temporada pasada y ha continuado mostrando su talento para encarnar a un chico visiblemente afectado por dentro y por fuera. Él y Miles Heizer (Alex) incluso han cambiado sus cuerpos para mostrar el avance.

En general, pese a estar alargando una historia exitosa para seguir sacando dinero, las situaciones mostradas son una advertencia tanto para padres, personal docente y alumnos sobre los peligros alrededor de los adolescentes y las posibles consecuencias de los actos realizados. La serie ha tratado temas polémicos como el suicidio, las violaciones, el bullying, asesinato, tiroteos estudiantiles, adicciones, etc., e intenta explicar las causas detrás de las decisiones de cada personaje y hacer responsable a todas las partes.

Es una buena tercera entrega que sigue el ritmo acostumbrado y la narrativa. Nos muestra las consecuencias de decisiones tomadas en pasadas entregas y los primeros signos de madurez en muchos de los personajes, quienes intentan tomar responsabilidad de sus actos. Si no la has visto ¿qué esperas? Recuerda que es exclusiva de Netflix.

https://www.youtube.com/watch?v=vqqZZDS0tsM

Ivonne Koike

Licenciada en Comunicaión y periodismo, otaku y amante de la lectura. Creadora de contenido y un poquito rara y loca.