Reseña de la película: Una Foto Antes de Morir

Título en español: Una Foto Antes de Morir
Título original: 
Foto na pamyat
Dirección: 
Anton Zenkovich
Guion: 
Viktor Bondaryuk
Fotografía: 
Anton Zenkovich
Elenco: 
Egor Kharlamov, Sanzhar Madiyev, Garik Petrosyan, Irina Temicheva, Stepan Yurpalov, Sofya Zaika, Anastasiya Zenkovich
Género: Thriller
Distribuidora: 
Zima Entertainment
País: 
Rusia
Duración: 
80 min.
Fecha de estreno: 
14 de Junio de 2019

Anton Zenkovich es un “joven” realizador ruso con experiencia adquirida como cinematógrafo de un ramillete de largometrajes, todos hechos en su tierra natal, siendo el más conocido (al menos para el público mexicano) La sirena: la leyenda jamás contada (Ozero myortvykh, Ozero myortvykh, 2018). Después de este recorrido tras bambalinas, llega su debut como director con Una foto antes de morir (Foto na pyamat, 2018), en la cual también asume la dirección de la fotografía.

En este filme, que es una propuesta de ciencia ficción con horror, Zenkovich construye un relato que tiene como eje una cámara que tiene la peculiaridad de captar instantáneas del futuro. La trampa radica en que al captar seres vivos (o al menos eso es lo que se entiende debido a la explicación un tanto vaga del mecanismo del artefacto) estos tienen que desaparecer, debido a que la irrupción del futuro en el presente obliga a que el continuum del tiempo busque el equilibrio de sí mismo.

Si bien la premisa se antoja interesante y digna de la tradición del horror de ciencia ficción establecida por portentos como las diferentes encarnaciones de The twilight zone, o las narraciones primigenias del género presentadas en los diversos pastiches pulp de la primera mitad del siglo pasado, los resultados dejan mucho que desear en una historia que promete más de lo que entrega.

Los fallos, notables a partir del momento en que la trama se sitúa en la época actual (alrededor de los 10 minutos de iniciado el filme), se deben más que nada a una falta de inspiración al momento de moldear la estructura del género de acuerdo a las necesidades de la historia, haciendo que sea la historia la que se adapte a la estructura, resultando entonces en una colección de lugares comunes que alguien con un conocimiento ligero del horror puede identificar sin mayor problema.

Desde el viaje colectivo de un grupo de jóvenes, pasando por la locación monótona de la casa abandonada y erigida en medio de un bosque tétrico y sombrío, la cinta recorre en su escasa hora con 20 minutos todo el repertorio básico de algo que podría clasificarse como una cinta serie B a duras penas lograda.

Si bien su duración podría apelar a la máxima “si no lo puedes hacer bien hazlo corto”, la falta de creatividad para ensamblar las piezas hace que un buen tramo de la obra se sienta densa y soporífera, con lo cual se resta potencia a los buenos, aunque escasos, momentos de imaginación bien construida.

Dentro de estos momentos se puede mencionar la contención de elementos en boga hoy en día, como la música y los elementos audiovisuales que provocan sobresaltos y sustos baratos a expensas de la construcción de un susto de larga planeación; por igual se puede mencionar que la música, pese a la aparición nada discreta de cuerdas típicas de la especie, busca ser más espontánea y creativa en su uso de toques contemporáneos para la ambientación.

De igual manera, tanto la música como la fotografía entregan una constancia por parte del director de sus referencias, ya que hay usos de violines y similares que recuerdan al clásico de Hitchcock Psycho (1960). A la vez la fotografía recuerda a Sam Raimi, sobre todo en el establecimiento de la cabaña como personaje dentro de la historia, tal como el americano lo hizo en Evil dead (1981) y en Evil dead II (1987), en las cuales los planos a ras de suelo dotan a los edificios de un aspecto aterrador y ominoso.

Sin llegar a destacar dentro de las categorías en las que se circunscribe, Una foto antes de morir podría considerarse como una obra iniciática, tanto para el director como para audiencia ajenas al terror, pero que puede decepcionar a personas más curtidas en las temáticas de los que toma inspiración y referencias.

“Una Foto Antes de Morir” llegará a las salas de cine de México el viernes 14 de Junio de 2019.

Alberto Marín