Reseña de la película: Un disfraz para Nicolás

Título original: Un disfraz para Nicolás

Año: 2020

País: México

Dirección: Eduardo Rivero

Guion: Miguel Ángel Uriegas

Música: Manuel Vázquez

Fotografía: Animación

Reparto: Animación

Productora: Fotosíntesis Media

Género: Animación. Comedia

 

Así como el cine se ha esforzado por promover la inclusión hacia personas de la comunidad LGBT+, presentándolos en temáticas infantiles para romper con el estigma y dar un mensaje de igualdad y comprensión, Fotosíntesis media, productora mexicana, presenta Un disfraz para Nicolás, cinta que fomenta la inclusión social de las personas con discapacidad intelectual.

Nicolás es un niño de diez años con síndrome de Down a quien cada año su madre le regalaba un disfraz; sin embargo, ahora que ya no está se muda con los abuelos, donde también vive su primo David, un chico problemático que sufre de pesadillas y quien en primera instancia rechaza al protagonista, no por su condición sino por la diferencia de edades y su “intento” de mantener un estatus entre sus amigos.

El personaje de Nicolás no cae en el estereotipo de víctima, como otras producciones los han mostrado, sino de héroe debido a que con sus acciones y decisiones logra llevar el peso de ser el eje de la historia, usando su imaginación para resolver las problemáticas surgidas, pero también para crear un vínculo con su madre a través de los disfraces que conserva, volviéndolos su escudo en contra de los peligros y villanos.

La animación es otro punto a favor de la historia, ya que los trazos son visualmente llamativos, combinando las formas redondas –acorde al target− pero contraponiendo las alargadas para los personajes adultos, manteniendo el sello del estudio, pero recordando a los de Cartoon Network, lo cual lo vuelve atractivo para el público infantil, acostumbrados a este tipo de trazos.

Otro aspecto que puede observarse es la influencia del estudio Ghibli no sólo en el diseño de escenarios, donde puede verse una Cabaña caminante, la cual luce casi idéntica al Castillo vagabundo, sino también en el desarrollo de sus heroínas, donde Ana y Sofía demuestran un gran carácter a pesar de las adversidades.

La música y el doblaje estuvieron igual de bien cuidados por parte de Fotosíntesis media, con el talento de Paty Cantú en el soundtrack, con una letra fuerte y acordes pegajosos –elemento importante en cualquier cinta infantil− y nombres como Cristina Hernández, José Lavat, Ricardo Tejedo y Emiliano Ugarte dando voz a los protagonistas.

Mención aparte merece Fran Fernández, quien hace su debut en el doblaje con el personaje de Nicolás y quien, al igual que el protagonista, tiene síndrome de Down, razón por la que fue elegido ya que se quería mantener el mensaje de inclusión en todos los niveles.

La historia está inspirada en el libro Pablo y el Baúl de Jaime Mijares y estará exhibiéndose, debido a la pandemia, en los Autocinemas: Pimienta, en Cuernavaca; Cinema 21 en Xalapa y Santa Fe en CDMX. Pronto se agregarán sedes, por lo que se recomienda estar al pendiente de las redes sociales de Fotosíntesis media.

Ivonne Koike

Licenciada en Comunicaión y periodismo, otaku y amante de la lectura. Creadora de contenido y un poquito rara y loca.