Reseña de la película: Tod@s caen
Título original: Tod@s caen
Año: 2019
Duración: 90 min.
País: México
Dirección: Ariel Winograd
Guion: Cory Brusseau
Música: Milo Coello, Joselo Higareda
Fotografía: Juan Jose Saravia
Reparto: Martha Higareda, Omar Chaparro, Claudia Álvarez, Consuelo Duval, Edgar Vivar, Anabel Ferreira, Miriam Higareda, Mauricio Barrientos, Santiago Michel, Eugenio Siller
Productora: Neverending Media
Género: Comedia romántica
De la mano de Martha Higareda −quien escribe y produce− llegará a todas las salas del país este 20 de septiembre la cinta Tod@s caen protagonizada por la actriz y su compañero en las dos partes de No Manches Frida, Omar Chaparro. Dirigida por el argentino Ariel Winograd y producida por la familia Higareda (Martha, Miriam y Santiago Michel) esta película da primeras oportunidades en el cine a Claudia Álvarez y Consuelo Duval.
Adán y Mía son dos personas realmente exitosas cuando se trata de ligar, con tal sólo aplicar sus estrategias ambos perjuran que nadie es capaz de resistírseles. Él es arquitecto y ella productora de televisión, a primera vista sus vidas no tendrían motivos para rozarse; sin embargo, tras una plática con su amiga Margo –quien sufre de corazón roto− un alto mando de la televisora escucha sobre sus técnicas y la reta a usarlas con el personaje de Omar.
Y es así como Mía planea su estrategia, ya que sí Adán cambia su estado de Facebook a “en una relación”, le darán luz verde para su programa. En un principio, pareciera como si sus técnicas no funcionaran con él o más bien chocaran, ambos rompen la cuarta pared y hablan con él público de su género intentando crear empatía y aconsejar sobre cuánto valen y lo válido e inválido cuando se quiere invitar a alguien a salir.
Como podemos ver en esta pequeña sinopsis la trama es predecible y nada nueva ¿cuántas películas han iniciado con una apuesta? Y Tod@s caen no aporta nada nuevo al género de comedia romántica (pese a lo dicho por Higareda en la rueda de prensa) con los mismos personajes clichés, ella con un corazón roto y él un galán –sí, galán− rompe corazones con miedo al compromiso, intentan vendernos la idea de ser una historia original pese a todos los clichés en la cinta.
Si bien el filme tiene momentos cómicos y algunas escenas de empoderamiento y motivación personal − las mujeres valemos por lo de adentro y no por cómo nos vemos− la narrativa comienza a tener problemas en la segunda mitad cuando mezclan las historias personales de Mía y Adán con el presente; en un intento de darles profundidad terminan alargando la película e introduciendo personajes y situaciones cada vez menos creíbles.
Dos horas del mismo humor que nos vienen presentando todas las comedias románticas últimamente, funciona sí –en mayor o menor grado dependiendo tu sentido de humor−, pero no presenta nada nuevo o admirable con respecto al guion, la fotografía o siquiera las actuaciones. Es una película pensada para los fans de esta pareja, deseosos de verlos nuevamente juntos, para todos los demás es un título prescindible.