Reseña de la película: Reina de corazones

Título original: Dronningen

Año: 2019

Duración: 127 min.

País: Dinamarca

Dirección: May el-Toukhy

Guion: Maren Louise Käehne, May el-Toukhy

Música: Jon Ekstrand

Fotografía: Jasper Spanning

Reparto: Trine Dyrholm, Gustav Lindh, Magnus Krepper, Frederikke Dahl Hansen, Diem Camille Gbogou,

Productora: Coproducción Dinamarca-Suecia

Género: Drama | Familia

Este 7 de febrero llegará a las salas de cine una de las cintas candidatas a Mejor película de habla no inglesa y aunque no fue seleccionada entre las cinco mejores para pelear por la estatuilla, el filme cuenta entre sus filas un gran reparto entre el que destacan Trine Dyrholm, Gustav Lindh, Magnus Krepper, quienes contribuyen a que el dinamismo del guion cobre vida.

Reina de corazones es un drama con poca relación al título ostentado, esperaríamos quizás una comedia rosa o alguna cinta con target adolescente; sin embargo, es todo lo contrario, aborda un tema incómodo ocurrido más veces de lo que se quiere creer. Así como la Reina de Alicia en el país de las maravillas tiene el control sobre su reino, la protagonista posee control absoluto de quienes le rodean.

Annie (Trine Dyrholm) es una exitosa abogada que vive con sus dos hijas y su marido Peter, un reputado físico. La aparición de Gustav, un hijo perteneciente a una relación previa de Peter, desencadena una revolución en la paz, tranquilidad y monotonía de su día a día, no sólo por el cambio de pasar a lidiar con un adolescente rebelde que jamás ha vivido con su padre sino porque despierta el deseo de la mujer.

La interpretación de Trine Dyholm es simplemente espectacular, logra jugar con el espectador hasta hacerlo partícipe de todos los hechos y sentir toda la tensión y preocupación como si fuera su cómplice, mientras, ella no muestra ningún tipo de arrepentimiento o temor, pareciera tener cada segundo controlado.

El ritmo inicia lento, presentando a la familia y siguiendo a Anne por toda su rutina y de pronto, en un momento que pareciera insignificante, todo entra a un remolino de coqueteos, decisiones y lujuria, sin que se presente una motivación o algún atisbo de duda, las cosas ocurren; hay acciones y reacciones pero todo a una velocidad que no deja contemplar razones ni en los personajes ni en el espectador.

Las tomas de cámara son atinadas, la protagonista parece indicarnos con gestos sutiles y movimientos cautivadores que algo trama, podemos ver casi como la idea nace y se abre paso por su cuerpo para llevarse a cabo. De igual forma se muestra el cambio de su personaje, pasa de ser una mujer protectora de los débiles y en desacuerdo con las injusticias, a una fémina quien al verse acorralada no dudará en sacar sus mejores cartas.

Es un filme atrevido y bien trabajado de principio a fin, sin darnos un motivo concreto o un cierre definitivo; sin una historia con prejuicios o desde un punto de vista en concreto, espera que el público tome sus propias decisiones mientras cuenta la historia de una mujer madura quien de pronto se desinhibe y experimenta con el chico que despierta en ella esas sensaciones, el hijo de su marido.

 

Ivonne Koike

Licenciada en Comunicaión y periodismo, otaku y amante de la lectura. Creadora de contenido y un poquito rara y loca.