Reseña de la película: Por la gracia de Dios

Título original: Grâce à Dieu

Año: 2018

Duración: 137 min.

País: Francia

Dirección: François Ozon

Guion: François Ozon

Música: Evgueni Galperine, Sacha Galperine

Fotografía: Manuel Dacosse

Reparto: Melvil Poupaud, Denis Menochet, Swann Arlaud, Eric Caravaca, François Marthouret, Bernard Verley,

Productora: Mandarin Production

Género: Drama | Basado en hechos reales.

Este 12 de diciembre –sí, justo el día en que gran parte de los mexicanos llevan a cabo la celebración católica a la Virgen de Guadalupe−llegará a todas las salas Cinemex Por la gracia de Dios, la más reciente cinta del francés François Ozon quien en este filme expone los abusos del sacerdote Bernard Preynat a varias decenas –si no es que cientos− de niños scouts a su cargo, entre los años comprendidos entre 1970 y 1990 en la ciudad de Lyon, así como los intentos de la asociación Parole Libérée («Palabra Liberada») para que ser escuchados.

Alexandre profesa la religión católica; está felizmente casado; tiene cinco hijos y trabaja para un banco, es un hombre normal con la particularidad de que cuando niño fue abusado por Bernard Preynat, el sacerdote a cargo del grupo de boy scouts de Lyon. Acude a terapia con la psicóloga Regine Marie quien da atención a víctimas, lo escucha y aconseja sobre cómo proceder; sin embargo, sus acciones no parecen tener repercusiones a la par que se entera de que el Sacerdote continúa oficiando misas y dando catecismo en cercanía directa de niños, es así como se lanza a una lucha a la que se unirán más víctimas con el fin de hacer justicia.

La cinta es sencillamente fenomenal, sin hacer un espectáculo mediático con un tema por demás polémico, logra enfocarse en las víctimas y lo difícil que es para ellas hablar, recordar, decidirse a luchar o incluso vivir después de lo que cada uno pasó en su infancia. El guion se enriquece de los testimonios de la Parole Libérée para llevar la trama en todo momento del lado de los afectados, quienes se buscan y apoyan entre ellos guiando la narrativa del filme.

Una de las técnicas más acertadas es la de mostrar los recuerdos, los abusos, sin caer en lo explícito y sólo dando a entender lo ocurrido. Esto, al tratarse de un largometraje con un tema tan sensible y a la vez morboso para muchos, le da un estatus de veracidad y objetividad centrándonos en los hechos y consecuencias más que la forma de cómo sucedió. Y es quizás este elemento, compaginado con la fluida narrativa, el que ayuda  a que el ritmo no decaiga en ningún momento ni se aparte de la premisa planteada desde el inicio.

Las actuaciones son otro componente que ayudan a lograr la cinta, desde los personajes protagónicos –Melvil Poupad, Denis Menochet, Swann Arlaud−hasta los antagonistas − François Marthouret, Bernard Verley−se meten completamente en sus personajes para transmitirnos no sólo la desesperación de quienes deberían tener la justicia de su lado sino también  la impunidad que envuelve a aquellos bajo el cobijo de Dios.

Este largometraje expone un caso vigente donde el culpable –ante la ley y la opinión pública−no sólo es quien abusó de la confianza de los niños y padres de familia, sino quienes estuvieron enterados de las conductas “pedosexuales” –por no usar el término pederasta que algunos hombres “de Dios” tergiversan en significado− de Bernard Preynat y se mantuvieron en silencio o al margen para no dar de qué hablar; tocar temas tabú o por no ser excluidos de su grupo religioso-social.

Ivonne Koike

Licenciada en Comunicaión y periodismo, otaku y amante de la lectura. Creadora de contenido y un poquito rara y loca.