Reseña de la película: Parásitos

Título original: Gisaengchung

Año: 2019

Duración: 132 min.

País: Corea del Sur

Dirección: Bong Joon-ho

Guion: Kim Dae-hwan, Bong Joon-ho, Jin Won Han

Música: Jaeil Jung

Fotografía: Kyung-Pyo Hong

Reparto: Song Kang-ho, Lee Seon-gyun, Jang Hye-jin, Cho Yeo-jeong, Choi Woo-sik, Park So-dam, Park Seo-joon, Lee Jeong-Eun, Park Keun-rok, Hyun Seung-Min, Jeong-eun Lee,)

Género: Comedia, Drama Thriller

Las películas surcoreanas tienden tardar en enganchar al público si no se está familiarizado con su cultura y forma de hacer cine. Con la llamada ola hallyu y la introducción de doramas y kpop dentro de la cotidianidad al ver una cinta proveniente de Corea del Sur se piensa erróneamente que su trama estará plagada de absurdos (al menos en Occidente) y oppas para atraer al público femenino; sin embargo, Parásitos rompe con los estereotipos prestablecidos para contarnos una historia con tintes dramáticos, cómicos y hasta de thriller.

La historia comienza contándonos la precaria situación en la que vive una familia –más porque quiere que por otra cosa− y las cosas que son capaces de hacer con tal de sacar provecho de su entorno. Kim Ki-taek es el hijo mayor y gracias a un amigo consigue un trabajo como profesor de inglés de una adolescente perteneciente a una familia acomodada, los Park, quienes pecan de ingenuos ante todas las personas que pretenden aprovecharse de ellos. Es así como el joven comienza a infiltrar a su familia en distintos puestos domésticos fingiendo no conocerse entre sí e inventándose un personaje para encajar en la vida doméstica ideal de este grupo.

El filme nos muestra a una familia que si bien representa a un sector de la sociedad coreano, se sienten familiares, comunes y hasta auténticos, bien podría ocurrir la historia en algún lugar de México y ser ellos nuestros vecinos. Es este aire de cotidianidad logrado no sólo por las actuaciones sino también por los movimientos de cámara lo que engancha al espectador de inmediato y que ayuda al guion a mostrar y enfrentar dos realidades completamente diferentes, una inteligente familia afectada por el desempleo contra una del sector privilegiado, demasiado ilusos y hasta inútiles en las artes domésticas.

La narrativa no decae en ningún momento pese a contar dos y hasta tres historias durante todo el largometraje, no tiene momentos vacíos y todo fluye a su ritmo dando tiempo a cada personaje de desarrollarse y mostrar sus talentos y debilidades. Una de las mejores herramientas usadas para lograr la secuencia sin altibajos es la de exponer las conductas buenas y malas de ambas familias pero sin emitir un juicio, dejando al público la tarea de colocar personalmente los letreros de “héroes” y villanos” al final de la película.

Las actuaciones son otro punto a favor ya que algunos parecieran interpretar a más de una versión de sí mismos, desde el hermano mayor que ahora debe comportarse como un universitario con modales, hasta su hermana que es un prodigio de la actuación y que pareciera encontrar en esas circunstancias su verdadero talento. La mayoría de los personajes están en el punto medio entre estereotipo y arquetipo, mostrando costumbres propios de su clase social pero también exaltando los valores propios de su personaje, esto lejos de restarle puntos a sus interpretaciones, las realzan ya que son usados para mostrar el por qué hacen lo que hacen.

El filme es una crítica a la división de clases más que a un sector en específico, utiliza la comedia y el drama para exponer una problemática que aqueja a nivel global a las grandes urbes donde está muy marcada la diferencia económica. Parásitos, término que pareciera referirse a esta familia que saca ventaja de los demás con tal de vivir sin esforzarse de más, pareciera hacer también alusión a los Park, quienes se ciegan ante sus lujos sin preocuparse por los problemas de “los pobres”, una cinta que muestra la cerrada visión que la población mundial ha comenzado a tener sobre los que son diferentes; “con olor a pobre”; menos afortunados o simplemente homeless.

No te las pierdas este próximo 25 de diciembre en todas las salas Cinépolis.

Ivonne Koike

Licenciada en Comunicaión y periodismo, otaku y amante de la lectura. Creadora de contenido y un poquito rara y loca.