Reseña de la película: Negra navidad

Título original: Black Christmas

Año: 2019

Duración: 98 min.

País: Estados Unidos

Dirección: Sophia Takal

Guion: Sophia Takal, April Wolfe

Música: Brooke Blair, Will Blair

Fotografía: Mark Schwartzbard

Reparto: Imogen Poots, Aleyse Shannon, Lily Donoghue, Brittany O’Grady, Caleb Eberhardt, Cary Elwes, Ben Black, Simon Mead,

Productora: Blumhouse Productions / Divide / Conquer / Universal Pictures. r | Slasher. Remake. Navidad. Feminismo

Grupos: Blumhouse Productions

Este 19 de diciembre llegará a las salas de todo el país el segundo remake de la cinta Black Christmas, película de terror estrenada allá por el año de 1974 y la cual sentaría los precedentes de las llamadas de terror que después serían usadas en Scream. Negra navidad del 2019 logra superar al primer remake de 2006 pero se queda bastante corta si se compara con la original; sin embargo, sí tiene algunas cosas interesantes y bien usadas teniendo en cuenta la época en que vivimos, quizás el principal aspecto–perceptible desde el trailer−es que no es una cinta provocadora de miedo.

La película nos presenta la época navideña a punto de llegar a Hawthorne y aquellos que no irán a casa para celebrar tienen grandes planes para festejar. Riley Stone y sus compañeras de la hermandad femenina Mu Kappa Epsilon, entre las que destacan Marty, Kris y Jesse han preparado un número musical que se presentará en una hermandad masculina, como es de esperarse las cosas no resultan nada bien y menos cuando acusan a uno de los chicos veteranos de ser un violador.

De camino a sus dormitorios, algunas chicas son atacadas sin que nadie escuche nada y se nos muestra a un extraño grupo de encapuchados acechando a las mujeres solitarias que se dirigen a hacer las maletas para volver a casa; las cosas se complican cuando las víctimas son reportadas como desaparecidas por sus familias y la seguridad del plantel no parece interesada en investigar mientras que Riley y sus amigas reciben extraños mensajes de texto amenazantes ¿podrán las protagonistas sobrevivir a la noche más sangrienta que haya azotado a Mu Kappa? ¿El sexo “débil” se dejará matar tan fácil como todos esperan?

Como dije anteriormente, la cinta no da miedo y la propia directora (Sophia Takal) parece ser consciente de ello y cómo la fórmula que funcionó en 1974 ya no es terrorífica, por esto apuesta más por la crítica social a través de guiños a películas adolescentes de horror y comedia, teniendo como eje central el feminismo y la misoginia para enfrentar dos vertientes llevadas al límite en lo que pareciera la versión de un tiempo para acá de la aparente lucha eterna entre las civilizaciones modernas. La cinta nos muestra las dos caras de la moneda en estas conductas heredadas por generaciones sobre la “supremacía” y el “odio” entre sexos llevados al descontrol en una noche vesánica.

Por lo anterior, el guion cuenta con diversos hoyos argumentales que decantan en una narrativa torpe que se plasma en comentarios como ¿por qué no rompen una ventana? ¿Y si llaman a la policía?, mismos que surgen en la mente de los espectadores un sin número de veces. Pese a esto, hay varios diálogos interesantes que buscan criticar la generalización que se le ha dado al sexo masculino y se presenta en el novio de Marty, quien decide marcharse, harto de escuchar hablar pestes de los hombres cuando él no se considera ni un violador ni alguien que haya “nacido” con poder sobre otros.

Los momentos de suspenso en general son bien llevados a cabo pese ser bastante obvio quienes están detrás de los asesinatos y raptos; sin embargo, no parece que el guion tuviera como finalidad ocultarlo sino más bien mostrar a un grupo de mujeres –las que siempre son asesinadas de maneras tontas en las cintas slasher− dispuestas a dar pelea. No son chicas débiles dejándose matar, sino personajes con arquetipos utilizados en cintas de terror adolescente, los cuales evolucionan según avanza la cinta para encontrar su motor para seguir adelante y mantenerse con vida, y esto es quizás uno de los aspectos más interesantes de la cinta en pro del empoderamiento femenino.

Si bien la historia se vuelve inverosímil a partir del clímax, es quizás la explicación –si no es que excusa− “mágica” del comportamiento masculino lo que la hace rayar en el absurdo con la intención de ser sarcásticos. Quizás hubiera sido demasiado fuerte mostrar que en pleno siglo XXI aún hay grupos que matan a otros por odio (léase neo nazis, antisemitas, homofóbicos, etc…) y quisieron guardar las formas ya que la cinta ataca directamente a los grupos masculinos de poder –tirándole a las fraternidades así como 13 reasons why expuso en su momento a los deportistas−.

Aunque el filme es abiertamente feminista y al final termina por decantarse por este movimiento, también muestra sutilmente que no todos los hombres son iguales pero lamentablemente se ven arrastrados por los demás, así como que las mujeres también pueden caer en los extremos en su búsqueda de igualdad. Si bien no es el mejor largometraje del año cumple con el propósito de entretener y poner algo de ruido en la cabeza del espectador sobre qué tan válido es generalizar o qué tan cierto es el que las mujeres somos el sexo “débil”.

Ivonne Koike

Licenciada en Comunicaión y periodismo, otaku y amante de la lectura. Creadora de contenido y un poquito rara y loca.