Reseña de la película: Malasaña 32

Título original: Malasaña 32

Año: 2020

Duración: 90 min.

País: España

Dirección: Albert Pintó

Guion: Ramón Campos, Gema R. Neira, Salvador S. Molina, David Orea

Música: Lucas Peire, Frank Montasell

Fotografía: Daniel Sosa

Reparto: Begoña Vargas, Iván Marcos, Bea Segura, Sergio Castellanos, José Luis de Madariaga, Iván Renedo, Javier Botet, María Ballesteros,

Productora: Warner Bros.

 

Tras la buena aceptación que tuvo Verónica el director Albert Pintó decidió seguir con la racha de la cinta de Netflix −misma que se promocionaba como basada en hechos reales, el expediente Vallecas− utilizando de nueva cuenta el artilugio de retomar una leyenda urbana para ofrecernos Malasaña 32, la cual se estrena este viernes 6 de marzo en todos los cines de México.

La trama se desarrolla en la década de los 70 y tiene como protagonistas a los miembros de una familia, conformada por los padres, el abuelo y tres hijos (Candela, Pepe y Rafa, el menor), quienes se mudan desde el pueblo a Madrid en busca de una mejor oportunidad de vida. Lamentablemente, en cuanto el matrimonio sale de casa, dejando a la hermana mayor a cargo del niño y el abuelo, cosas extrañas comienzan a pasar, acechando poco a poco a cada uno hasta el punto de volver insoportable seguir habitando el departamento.

Malasaña 32 tiene varios tropiezos a lo largo de toda la película y quizás el primero es quererse promocionar como basada en hechos reales cuando en realidad lo acontecido en el barrio de Malasaña –que sí tiene mala fama por varias razones−tiene casi nada de sobrenatural y todo de peculiar y extraño. Así que la historia presentada es en realidad completamente ficticia porque el inmueble ni siquiera existe. Como plus, si la idea del guionista era dar pequeños guiños lo cierto es que para quienes sí conocen la historia, termina fracasando.

El guion no tiene nada de innovador que logre destacar Malasaña 32 de otras cintas sobre casas embrujadas, incluso pareciera una reinterpretación de Poltergeist. Sin embargo, los pocos aciertos e interés que logra despertar en la primera mitad caen rotundamente tras un intento desesperado por meter demasiados elementos en busca de provocar más horror y desarrollar historias paralelas que no acaban de funcionar, ser explicadas o si quiera importar al público.

La fotografía es algo que salta a la vista, ya que todo está adhoc con la década, además de utilizar colores fuertes y alegres en contraste con la oscuridad que habita la casa y los muebles dentro de ella. Otro elemento bien usado es la luz natural que se ve por la ventana pero que parece opacarse cuando entra por las ventanas o no hacerlo en absoluto. El maquillaje y el vestuario ayudan a darles realismo a los personajes pero termina por verse cuando se intenta simular ojeras u ojos cansados hacia la recta final ya que se nota exagerado.

Malasaña 32 es una película que pasa sin pena ni gloria para los amantes de terror, es entretenida, hasta cierto punto donde todo se tergiversa y se da un desenlace apresurado e inconexo que desilusionará a más de uno. Además, los giros que se intentan sobreponer en la trama resultan chocantes ya que nada parece solucionar y terminas por tener más dudas que respuestas, como si hubieras visto muchas partes de diferentes películas intentando contar una sola historia.

 

Ivonne Koike

Licenciada en Comunicaión y periodismo, otaku y amante de la lectura. Creadora de contenido y un poquito rara y loca.