Reseña de la película: Los Cazafantasmas: El Legado

Título original Ghostbusters: Afterlife
Año 2021
Duración 124 min.
País Estados Unidos
Dirección Jason Reitman
Guion Jason Reitman, Gil Kenan.
Personaje: Dan Aykroyd, Harold Ramis
Música Rob Simonsen
Fotografía Eric Steelberg
Reparto Finn Wolfhard, Carrie Coon, Mckenna Grace, Sigourney Weaver, Paul Rudd, Celeste O’Connor, Logan Kim, Annie Potts, Bill Murray, Dan Aykroyd, Ernie Hudson, Bokeem Woodbine, Oliver Cooper
Productora The Montecito Picture Company, Columbia Pictures, Ghostcorps, Bron Studios, Sony Pictures Entertainment (SPE).
Distribuidora: Sony Pictures Entertainment (SPE)
Género Fantástico. Comedia | Sobrenatural. Fantasmas. Secuela

Esta nueva entrega es una secuela directa de la primera y segunda parte  de Los Cazafantasmas nos presenta a algunos de los descendientes, un par de nietos de uno de los Cazafantasmas originales, el cual ha fallecido hace poco. Los jóvenes han descubierto que su abuelo aún tenía algo del viejo equipo, como el Ecto-1 y el detector de fantasmas, por decir algunos de los que se vieron en el tráiler. Con estos objetos, y acompañados por un nuevo equipo de jóvenes, tendrán que descubrir por qué han vuelto a surgir fantasmas después de 30 años.

Como bien menciona el título de esta cinta, la trama principal versa sobre el legado de los Cazafantasmas, la conformación de un nuevo equipo que tomará la batuta con el fin de resolver los nuevos misterios paranormales que ocurrirán en la trama.

Hablando de legado, este filme llega al público de manos del director Jason Reitman, hijo del director de la saga original de Ghostbusters Ivan Reitman, por lo cual se podría pensar que no es fácil llenar los zapatos de unas de las películas más aclamadas por el público a tal grado que se ha vuelto de culto. En efecto, es difícil hacer una adaptación aceptable de una saga tan entrañable (recordemos la tragedia que le ocurrió a Ghostbusters del 2016 como ejemplo de ello), sin embargo, Jason Reitman la llevó por mejor camino, si bien te cuenta la historia los sucesos de descendientes directos del equipo original, se siente como eso precisamente, una historia nueva y ligeramente aislada de lo original, claro que para tener ese conecte con el pasado habría que recurrir al factor nostalgia mostrando o haciendo referencia tanto a personajes como a objetos de las primeras entregas, pero lo que hace que funcione es el hecho de que no abusan de ello, supo cómo introducirlos en la trama sin que el espectador se sintiera perdido en algún momento de que es lo que estaba viendo, tiene la argumentación necesaria en la propia historia para no ser tediosa y que el público se pregunte qué es lo que vendrá a continuación.

Hablando del trabajo de J.R., ha dirigido películas como Thank You for Smoking (2006), Juno (2007), Up in the Air (2009), Young Adult (2011), Men, Women and Children (2014) y Tully (2018), todas ellas en el género de la comedia dramática, por lo cual no es raro que haya una gran variedad de chistes y/o bromas dentro de la propia trama, afortunadamente, y a pesar de que la mayoría es humor blanco, se sienten bien introducidos, a final de cuentas los protagonistas son niños, así que es de esperarse que las bromas sean infantiles, y aun así la audiencia se reirá a carcajadas, pues ningún chiste, por más infantil que sea, está forzado. Este ya es un terreno que Reitman maneja, si bien es su zona de confort, esta nueva película de Ghostbusters emite una esencia propia, incluso diferente a las anteriores dos, por lo que se siente fresco y fluyente.

Pasemos ahora a los integrantes de esta nueva generación de Cazafantasmas, conformado por Phoebe (interpretada por Mckenna Grace) y su hermano Trevor (Finn Wolfhard), que serán acompañados por un compañero de la escuela de Phoebe bajo el alias de Podcast (Logan Kim) y una empleada de un puesto de comida rápida, la cual es el interés amoroso de Trevor (interpretada por Celeste O’Connor).

Si bien solo dos de ellos son nietos de uno de los Cazafantasmas originales, todos tienen buen sentido de ser en la trama, y hace que todos brillen en algunos momentos de la película, además de que la sinergia entre este nuevo grupo trae otro golpe de nostalgia que recuerda al equipo de antaño. Además de los pequeños, también destacan los papeles que juegan Callie (la madre de Phoebe y Trevor, interpretada por Carrie Coon) y el profesor de Phoebe y Podcast, el señor Grooberson (Paul Rudd).

Su hermano Trevor (Wolfhard) es el mayor, su tiempo en pantalla es menor, al igual que el peso del legado podría sentirse en menor proporción, sin embargo, también emana una vibra similar a la primera entrega, tiene su importancia y relevancia, tiene su propia justificación de ser, la cual es la propia transición de adolecente a pre adulto; posee buen carisma y era de esperarse ver a Wolfhard en otro papel en donde le suceden cosas sobrenaturales (guiño, guiño).

Aunque no lo pareciera, Callie (Coon) también tiene un peso importante para los eventos de esta cinta, pues funge como el puente entre la primera generación y esta nueva generación de Ghostbusters, en cuanto sr. Grooberson (Rudd) le pasa algo similar, dentro de la propia trama se le puede percibir como un punto medio entre lo antiguo y lo nuevo, más allá de la edad, por el hecho de que él les da a conocer los eventos de Nueva York en el 84.

Los efectos especiales (CGI) no lo son todo (Ghostbusters del 2016 nuevamente), abusar de ellos será la peor pesadilla para una cinta live action, afortunadamente, aquí no pasa eso, evidentemente están presentes para poder recrear a los fantasmas vistos en pantalla, los cuales están ejecutados en momentos precisos, encontraremos calidad en cada baba de ectoplasma que se pudo ver en el filme

¿Qué sería de una película sobre fantasmas sin una banda sonora que recuerde a una orquesta con muchos acordes mayores? Sin duda es un punto destacable en toda la saga, así que esta vez no fue la excepción, hace sentir a la audiencia en un momento dramático en los momentos de acción, con los acordes bajos proyecta el sentimiento de misterio, en todo momento hay emociones diversas a flor de piel, esto es aún mayor para los fans más acérrimos de la franquicia.

Referencias, referencias y más referencias. Esta película está llena de ellas, hay una buena ejecución de ellas, sin forzar alguna, cada una tiene su razón de ser, principalmente los artículos que llegaron a utilizar los Cazafantasmas originales, el público gritará o aplaudirá más de una vez de la emoción, en especial cerca del final de la cinta.

En definitiva, esta nueva entrega es un gran alivio para un trago tan amargo que vivió Ghostbusters del 2016, como se mencionó al inicio, poder hacer una secuela bastante aceptable de la primera (si, aun la segunda parte) y sin duda esta cinta logró devolver a la vida esta saga de fantasmas, una fusión excelente entre los antiguos elementos con un nuevo aire de los tiempos más recientes, un enemigo en común que unirá a viejos y nuevos fans, sin duda todos aquellos que se aventuren a descubrir el nuevo misterio sobrenatural quedarán más que satisfechos en esta nueva era de Cazafantasmas.

 

Isaac Medina