Reseña de la película: Locos por la herencia

Título original: Locos por la herencia

Año: 2019

Duración: 99 min.

País: México

Dirección: Juan Carlos de Llaca

Guion: Julián Pastor

Fotografía: Esteban de Llaca

Reparto: Alberto Guerra, Tiaré Scanda, Paulette Hernandez, María Aura, Julieta Egurrola, Brandon Peniche, Carlos Aragón, Azela Robinson,

Productora: Galáctica Films / IMCINE / Fidecine

Género: Comedia

Este viernes 23 de agosto llegará a todos los cines de la República mexicana la nueva comedia del director Juan Carlos de Llaca. Con la participación estelar de la primera actriz Julieta Egurrola, Paulette Hernández y Alberto Guerra como la pareja protagónica, esta cinta mexicana nos mostrará cómo los secretos de familia arruinan muchas más vidas de las que se piensa, a lo largo de enredos, malos entendidos y un poco de incesto, el filme hará hincapié en que la familia es lo primero.

Andrea y Héctor han crecido como hermanos, sin importar que él hubiese sido adoptado siendo muy pequeño su padre hizo alguna diferencia entre ellos. Ahora que el jefe de familia ha muerto, los hijos y la tía se reúnen para escuchar la última voluntad de su padre que es precisamente quién se hará cargo de la compañía de chocolates y será el heredero de la fortuna. Para variar, los hermanos llegan tarde y peleando, ya que su relación dista mucho de ser cariñosa, y después de algunas disculpas y pretextos nada creíbles, el abogado procede a leer el testamento.

El heredero de los bienes será aquel que esté casado por el civil y tenga descendencia, algo que escandaliza a los hermanos ya que siempre han vivido sus vidas derrochando dinero y sin sentar cabeza. Mientras esto suceda, la heredera universal será su tía, quien deberá decidir a quién dejarle la compañía siempre y cuando cumplan con los requisitos establecidos; sin embargo, si ninguno de ellos estuviera de acuerdo en las cláusulas o ella viera que no son capaces de sacar adelante el negocio familiar, ella puede elegir a quien crea conveniente siempre y cuando sea familiar directo.

Los hermanos se ven ahora en aprietos ya que ninguno tenía en sus planes casarse o tener hijos y al hablarlo con sus parejas actuales, sólo terminan quedándose solteros casi al mismo tiempo. Tras varios intentos por llevarse bien, a petición de su tía, así como algunos planes para sacar la compañía de números rojos en la que la metieron debido a sus intentos por montar negocios que fracasaron, ambos comienzan a mostrar cierta atracción hacia el otro, lo cual les hará despertar recuerdos que darán una explicación al por qué Héctor nunca estaba en casa.

Esta cinta se vale de una fórmula usada ya hasta el cansancio, los hermanos ricos que gastan dinero como si creciera en los árboles y que de pronto se ven a punto de perderlo todo. Mientras que en Nosotros los nobles funcionó por el guión bien estructurado, en ésta solo logra llevar al espectador a un aburrimiento total ya que el desenlace es más que previsible. Si bien tiene algunos elementos nuevos, también clichés, no son suficientes para mostrar algo novedoso y atrayente para el público.

En cuanto a los personajes tampoco hay algún acierto, sus personalidades son planas y más que hacer click con aquellos presentes en la sala de cine en la mayoría de los casos, Héctor y Andrea terminan cayendo mal por su forma de actuar, los típicos junior que en ningún momento de la película se ven realmente interesados por la compañía de su padre o por todos los trabajadores que se quedarían sin empleo si esta se va a la quiebra. Además, pese a que ambos tienen una oficina y pareciera que poseen una carrera universitaria, jamás se les ve haciendo algo provechoso por la misma, no hay ninguna clase de crecimiento personal en ellos en los 99 minutos que dura.

Si bien la tía parece ser el personaje más centrado, ella pareciera no estar preocupada en otra cosa que hacer cumplir la voluntad de su hermano; sin embargo, cuando descubre que sus sobrinos están lejos de ser lo bastante responsables como para dejarles la compañía, comienza a pensar en desheredarlos, dejándoles únicamente el dinero que ya poseían pero excluyéndolos de las funciones corporativas; así, sin puntos medios. Pese a que la mujer podría parecer alguna clase de figura antagónica, al final se verá que quizás es la más consiente de la familia y que pese a todo, busca la mejor solución para todos.

Si no fuera suficiente con todos los clichés de Juniors y los elementos reciclados de otras producciones, de pronto aparece el tema del incesto intentando dar un giro sorpresivo a la trama, sin éxito porque es más que previsible sólo de ver lo fatal que se llevan y escuchar a Héctor repetir una y otra vez que es adoptado. Si bien de haber sido manejado como tema central desde un inicio podría haber resultado, en esta película viene a ser un intento desesperado por innovar el decadente guión, termina por hundirlo.

Ivonne Koike

Licenciada en Comunicaión y periodismo, otaku y amante de la lectura. Creadora de contenido y un poquito rara y loca.