Reseña de la Película La Última Estafa

Título original: The Comeback Trail
Año: 2020
Duración: 104 min.
País: Estados Unidos
DirecciónGeorge Gallo
Guion: George Gallo, Josh Posner
Música: Aldo Shllaku
Fotografía: Lucas Bielan
Reparto: Robert De Niro, Morgan Freeman, Tommy Lee Jones, Vincent Spano, Natalie Burn, Emile Hirsch, Zach Braff, Patrick Muldoon, Eddie Griffin, Joel Michaely, Nick Vallelonga, Blerim Destani, Michelle Maylene
Productora: Storyboard Media, March On Productions, Sprockefeller Pictures.
Distribuidora: Eagle Films, Corazón Films
Género: Comedia. Western | Cine dentro del cine. Remake

Érase una comedia en el Hollywood de los 70s

Hace muchos años, George Gallo descubrió en una convención la proyección de una cinta llamada The Comeback Trail, de Harry Hurwitz, donde muy al estilo de Los Productores (Brooks, 1967), hablaba de un par de creativos cuya casa productora estaba endeudada hasta el cuello y para librarse de esas presiones económicas decidían contratar a un veterano actor para darle la gran oportunidad de regresar a planos estelares con la negra intención de que mueriera durante la filmación.

Esta cinta de culto desapareció por muchos años pero sirvió de inspiración para Gallo, que siempre consideró que mas allá de la muy mala hechura del filme de Hurwitz, la idea era bastante divertida para hacerle una nueva versión. Tiempo después y perdiendo la ilusión de poder tener los derechos de esa cinta para poder rehacerla, sucedió el milagro de conocer a la hija del realizador, quien le cedió el permiso para por fin realizar el proyecto que tanto tiempo quiso realizar.

Es importante conocer la historia detrás de esta comedia negra que, en esta nueva versión, aprovecha de mejor forma las referencias cinematográficas del cine dorado de Hollywood para burlarse y criticar de manera mordaz la voracidad de una industria como la del cine estadounidense en la que lo único que parece importar no son las historias ni la creatividad sino el dinero.

Ahora, Gallo encuentra en Robert DeNiro al productor venido a menos Max Barber que, junto a su sobrino, Walter (Zach Braff), hacen películas serie b en mitad de la década de los 70s, época en la que Hollywood enfrentaba muchos cambios y dejaba atrás el gran glamour de su época dorada. Debido a sus constantes fracasos, Barber se ve amenazado por su financiador/proxeneta Reggie Fontaine (Morgan Freeman), que harto de perder dinero en sus absurdas cintas, le da un plazo para devolverle su inversión a costa de su vida.

Así, Barber descubre una manera fácil de hacer dinero: contratar a una vieja estrella del western, Duke Montana (Tommy Lee Jones), actor que está en las últimas para que haga su gran regreso y que tenga una muerte gloriosa con la que podrán cobrar su seguro de vida para saldar cuentas.

La idea absurda del filme detona grandes referencias históricas al cine hollywoodense. Desde la figura del cowboy veterano aparentemente indestructible que es una clara alusión a John Wayne, pasando por el cine de explotación que tuvo su mejor momento en los 70s (véase el chiste de la cinta Killer Nuns), hasta la cuestión de la inhumanidad de los productores, la crisis de creatividad y la burla hacia la falta de oportunidades a directores afroamericanos, extranjeros o incluso mujeres en el gremio.

La puesta en escena, el diseño de producción, los vestuarios y la fotografía están bastante bien cuidadas no sólo para ubicarnos en la época en que los hechos suceden, que es en Los Ángeles en 1974, sino que sirven también como referencias y homenajes a todo aquello a lo que hace alusión esta hilarante Última Estafa, una de las cintas más propositivas de Gallo, que como guionista nos entregó en los 80s y 90s dos comedias de acción bastante buenas como Dos Policías Rebeldes (Bay, 1995) o Fuga a la Medianoche (Brest, 1988), en la que también participó DeNiro. 

Aunado a ello, la dinámica entre DeNiro y Lee Jones resulta un verdadero deleite. Ver a estos veteranos explotar la vena cómica que tienen apropiándose de un relato que refleja una década llena de cambios en el cine resulta de lo más disfrutable. Si bien DeNiro disfruta su papel de productor frustrado, es Lee Jones quien le saca mucho más jugo a su papel de vaquero intratable con un dilema existencial provocado por el vacío de ser una estrella.

Aunque el ritmo del filme de repente puede caer, no cabe duda de que para aquellos amantes del cine y las adecuadas referencias, La Última Estafa brinda grandes momentos, sintiéndose a veces como una cinta con un enfoque similar a aquella fábula de Tarantino, Érase una Vez en Hollywood. Sin embargo, el filme de Gallo se ubica mucho más en la sátira que puede tener lecturas tanto de burla a ese pasado como a una crítica al presente de una industria que, como en ese entonces, enfrenta aires de cambio en todo sentido.

No cabe duda que este filme de Gallo ofrece una visión de un Hollywood a la serie b cargado de risas, planes no muy bien pensados y de una lección acerca del quehacer cinematográfico, sus ambiciones, problemas y de cómo en esta industria las cosas pueden salir bien incluso cuando uno busca que salgan completamente mal.

Aarón Navarro

Comunicólogo, melómano, cinéfilo, amante de la lectura. Escribo opiniones/reseñas de películas y series.