Reseña de la película: La peor persona del mundo

Título original: Verdens verste menneskeaka

Año: 2021

Duración: 121 min.

País: Noruega

Dirección: Joachim Trier

Guion: Joachim Trier, Eskil Vogt

Música: Ola Fløttum

Fotografía: Kasper Tuxen

Reparto: Renate Reinsve, Anders Danielsen Lie, Herbert Nordrum, Silje Storstein, Maria Grazia Di Meo, Hans Olav Brenner, Marianne Krogh, Vidar Sandem,

Productora: Coproducción Noruega-Francia-Dinamarca; Oslo Pictures, Snowglobe Films, arte France Cinéma

Género: Comedia. Drama. Romance

Sinopsis:

Julie va a cumplir los treinta y su vida es un desastre existencial. Ya ha desperdiciado parte de su talento y su novio Aksel, un exitoso novelista gráfico mayor que ella, la presiona para que contenga su energía creativa y siente la cabeza. Una noche se cuela en una fiesta y conoce al joven y encantador Eivind. Tardará poco en romper con Aksel y embarcarse en una nueva relación con la esperanza de que su vida adquiera una nueva perspectiva. Sin embargo, tendrá que darse cuenta de que ya es demasiado tarde para ciertas opciones vitales.

Opinión:

El cine está plagado de comedias románticas que parecen ceñirse al mismo patrón de siempre: chico conoce chica; se enamoran; hay problemas, pero en general logran llegar a un punto en que pareciera existir un porvenir si no plenamente feliz, al menos estable. Títulos que reformulan esta clase de historias también han comenzado a proliferar y ser señaladas como innovadoras por mostrarnos otra cara del amor no desde el romanticismo esperanzador sino algo más tangible y real.

La peor persona del mundo es una mezcla de ambas. Inicia con una chica conoce chico, pero mientras avanza y más hombres se suman a la lista de la mujer, la narrativa se decanta por caminos que lo mismo rondan el lugar común, estrictamente hablando de peleas “de cajón” y los comentarios que le sobrevienen, como se atreven a mostrarnos no sólo posturas reales y validas, sino presentarnos un personaje imperfecto cuya mayor virtud es precisamente no saber hacia dónde va su vida.

Julie no es la típica protagonista, ni en comedias románticas ni en otro género. Ella es esa amiga que todos conocemos que pareciera estar llena de virtudes, pero que no encuentra su lugar en el mundo. Y es desde esta mirada realista y hasta familiar como Joachim Trier genera empatía hacia un personaje que, de no haberse mostrado tan humana, pero a la vez con tanta seguridad para cometerlos y afrontar las consecuencias habría estado en el límite del amor y el odio.

Así como Madame Bovary parecía nunca ser feliz con cada cosa que conseguía, Julie inicia dando esa sensación, primero con el cambio de carrera, luego de pareja sexual y por último en sus relaciones. Sin embargo, la calidez con la que la actriz Renate Reinsve la personifica pareciera hechizar al público, haciéndolos incapaces de apartar su atención de la cinta, deseando conocer dónde terminará ese viaje o más bien, si algún día terminará.

El ritmo se mantiene a lo largo de toda la cinta entre subidas y bajadas, un carrusel de emociones que recuerdan al espectador relaciones o rupturas pasadas, donde todo inicia salvaje, perfecto, pero poco a poco comienza a desgastarte y el significado de: Te amo, pero no te amo, cobra sentido con cada fase de la discusión, misma que pasa de la negación a la súplica con una velocidad atroz, pero que gracias a la edición y la manera tan sutil de pasar de un momento a otro, no se siente abrupta ni pierde peso en la trama.

La película está llena de aciertos, desde el reparto, el tono en que es contada, la fotografía, la crítica y hasta el humor, pero quizás lo más sobresaliente es la manera tan real en que muestra las relaciones, sin tomar partido y presentando a una mujer imperfecta que bien podría ser la peor persona del mundo por ser egoísta y atreverse a ir más allá cuando algo ya no la satisface, “…aunque se muera de miedo, aunque después se arrepienta, porque de todos modos te vas a arrepentir toda la vida…”

La peor persona del mundo llegará a cines este 17 de marzo gracias a Cine Caníbal.

Ivonne Koike

Licenciada en Comunicaión y periodismo, otaku y amante de la lectura. Creadora de contenido y un poquito rara y loca.