Reseña de la película: La Luz del Fin del Mundo

Título en español: La Luz del Fin del Mundo
Título original: 
Light of My Life
Dirección: 
Casey Affleck
Guion: 
Casey Affleck
Fotografía: 
Adam Arkapaw
Música: 
Daniel Hart
Clasificación: 
B
Distribuidora: 
Imagem Filmes
Elenco: 
Casey Affleck, Anna Pniowsky, Tom Bower, Elisabeth Moss, Hrothgar Mathews, Timothy Webber, Patrick Keating, Monk Serrell Freed, Lloyd Cunnington
Género: Drama
País: 
Estados Unidos
Duración: 
119 min.
Fecha de estreno:
25 de Octubre de 2019

La luz del fin del mundo, película post apocalíptica dirigida y protagonizada por el ganador del Oscar Cassey Affleck (Manchester by the sea) llegará a los cines mexicanos este 25 de octubre. Esta cinta, da una mirada íntima a la relación entre un padre y una hija escondiéndose en el bosque tras una pandemia mundial que, ha exterminado casi por completo a las mujeres, enaltece los valores y la educación, a la par que plantea las interrogantes ¿Qué nos hace realmente humanos? ¿Qué tanto repercute el ambiente en el que crecemos en nuestro desarrollo?

Reg y Caleb son dos fugitivos de las vicisitudes en que una extraña enfermedad ha sumido a la población. Ciudades enteras sin niños y con las pocas mujeres sobrevivientes resguardadas en bunkers, donde se les protege de las violaciones pero también se les usa para intentar crear niños y así aumentar las posibilidades de supervivencia de la raza humana. Reg es el cariñoso apodo de una niña oculta bajo ropas de varón, hija de Caleb y nacida poco antes de que la enfermedad cobrara miles de víctimas sin la menor resistencia, con cabello corto y siempre intentando no mirar a los ojos si acaso se cruzan con algún hombre en el camino.

La cinta explora un viaje entre padre e hija en búsqueda de un lugar dónde quedarse, sentirse parte de algo y a la vez proteger a Reg, aunque parezca imposible pues la niña empieza a tener la curiosidad de una adolescente y en poco tiempo también empezará a sufrir los cambios físicos. Y es en la travesía a través de un bosque oscuro, lleno de sombras y amenazas –donde los animales salvajes no son el problema− que podemos apreciar cómo Caleb educa a su hija dotándola de humanidad, le habla de moral, religión, ética y ciencia, intentando con ello hacerla una persona de bien pese a lo difícil de su crianza.

La narrativa es lenta, a veces en exceso pero considero que fue la mejor forma de contar la historia, dando espacio para cada diálogo y escena cargados de un peso trascendental a lo largo del filme. Si bien el guion tiene tropiezos, dejando dudas, hoyos argumentales y más preguntas que repuestas − ¿Qué provocó el virus? ¿Por qué su hija no se contagió? ¿Cuántas veces han estado cerca de ser capturados?− se suplen con la maravillosa fotografía de montañas, bosques y lugares aparentemente abandonados, donde las personas se refugian después de la hecatombe que azotó al mundo.

Las actuaciones son otro punto a favor, nadie dudaría de la interpretación de Casey Affleck; sin embargo, trabajar con niños es difícil y más cuando todo el peso de la cinta recae en ellos, pero en este caso  Anna Pniowsky complementa perfectamente al hombre. Sus rasgos son lo bastante andróginos como para pasar por chico y su carácter lo bastante fuerte para convencer el que siempre ha crecido con las enseñanzas de cómo sobrevivir, a su vez, mantiene la inocencia propia de la infancia y es agradable verla en pantalla.

Es una cinta áspera e incluso podría considerarse misógina tras las acusaciones de Casey Affleck y su falta casi total de apariciones femeninas en pantalla. Los diálogos son complejos, íntimos y a veces, escabrosos ¿Cómo explicarle a tu hija que deben huir por el simple hecho de su sexo? ¿Cómo intentar apartarla de la barbarie humana cuando parece que los ronda a cada paso que da? La cinta deja un claro mensaje de soltar y dejar ir pero también de educación, que sin importar de donde vengas o cómo vivas, la calidad humana puede prevalecer en cualquier ambiente.

Ivonne Koike

Licenciada en Comunicaión y periodismo, otaku y amante de la lectura. Creadora de contenido y un poquito rara y loca.