Reseña de la película: La familia Pie grande

Título original: Bigfoot Family

Año: 2020

Duración: 96 min.

País: Bélgica

Dirección: Jeremy Degruson, Ben Stassen

Guion: Bob Barlen, Cal Brunker

Fotografía: Animación

Reparto: Animación

Productora: Wave Pictures

Género: Animación. Infantil | Familia. Animales. Naturaleza

 

 

Este 11 de febrero llegó a los cines de la mano de Zima Entertainment una cinta belga que hubiera sido más que placentero ver en pantalla grande, al menos a los que nos gustan las películas de animación y estamos hartos de largometrajes que sólo por –o con el pretexto de− estar dedicadas a un público infantil, ofrecen un sinsentido de hora y media.

La familia Pie grande es la secuela de El hijo de Pie grande, misma que no es necesario haber visto para comprender la cinta a su perfección, algo que se agradece ya que este tipo de películas sin casas productoras del tamaño de Dreamworks o Disney, no siempre logran llegar a las pantallas mexicanas.

Pie Grande, en sus intentos de usar su fama para el bien, va a Alaska para apoyar una manifestación contra una petrolera que, como pasa en la vida real, está causando un daño natural irreversible en su camino de seguir explotando el subsuelo. Adam, su hijo, no está de acuerdo, pero le ayuda a editar un video que lo hace viral y más personas se unen a la causa, algo que no termina de agradar al CEO de la empresa.

De buenas a primeras Pie Grande desaparece lo que lleva a Adam y a su madre, junto a un oso y un mapache, a emprender un viaje de búsqueda y rescate a Alaska donde el chico tendrá que usar todas sus habilidades –crípticas y humanas− para no sólo encontrar a su padre, sino salir de allí con vida.

El punto más fuerte de la cinta es que no pretende en ningún momento destacar, la premisa es sencilla y nunca se sale de la misma al intentar abarcar más historias, ya que si bien se nos presentas algunas otras historias que pudieron ser abordadas dentro de la misma trama, al final terminan semi resueltas sin necesidad de darles protagónico o simplemente son olvidadas sin afectar en ningún punto la historia que se quiere contar: la aventura de la familia Bigfoot.

La animación es buena, mantiene un estilo propio que la hace llamativa para interesar a un público no familiarizado con la primera parte o las producciones belgas, además mantiene ciertos rasgos que la mantienen dentro de la misma línea que de los personajes de las cintas animadas de Fox.

La música también aporta personalidad a la trama ya que sin necesidad de usar canciones que todos tenemos incluidas en el playlist, logran dotar a los momentos de tensión y valentía de fuerza, al tiempo que marcan un ritmo a las secuencias.

En cuanto al ritmo narrativo, se mantiene de principio a fin, no habiendo partes donde éste decaiga, con chistes que van más orientados a lo físico y quizás algunas escenas que sobran pero que tampoco cansan, la película resulta cumplir con todas las pautas para dar una buena experiencia no sólo al público infantil sino a todos los adultos que van por su cuenta o con la familia.

Ivonne Koike

Licenciada en Comunicaión y periodismo, otaku y amante de la lectura. Creadora de contenido y un poquito rara y loca.