Reseña de la película: La cabaña siniestra

Título original: The Lodge

Año: 2019

Duración: 100 min.

País: Reino Unido

Dirección: Severin Fiala, Veronika Franz

Guion: Sergio Casci, Severin Fiala, Veronika Franz

Música: Danny Bensi, Saunder Jurriaans

Fotografía: Thimios Bakatatakis

Reparto: Riley Keough, Jaeden Martell, Lia McHugh, Alicia Silverstone, Richard Armitage, Danny Keough, Katelyn Wells, Lola Reid

Productora: Coproducción Reino Unido-Estados Unidos; Filmnation Entertainment / Hammer Films

Género: Terror

Este 6 de diciembre llegará a todos los cines del país el nuevo filme de Veronika Franz y Severin Fiala, nombrado en Latinoamérica como La cabaña Siniestra, sin duda una de las mejores cintas de horror del año, misma que sin necesidad de efectos visuales o costosas locaciones, prueba cómo teniendo un guion bien elaborado; buenos actores y un excelente sonido es capaz de asustar –y no precisamente por algún monstruo sino por la maldad oculta en cada ser humano−.

Aiden y Mia son dos niños que quedan huérfanos tras el suicidio de su madre quien decide terminar con su vida después de la pedida de divorcio por parte del padre de los niños. Tras seis meses difíciles, el hombre les ofrece ir a pasar navidad a una cabaña de la familia y ubicada en las montañas, con la particularidad de que en el viaje se incluye a Grace, la novia del hombre y causante de las penurias de los niños.

Además de haber sido el detonante de la separación de la pareja, Grace carga con un terrible pasado, de niña estuvo involucrada en un culto cristiano extremista y tras un suicidio en masa, con sólo 12 años fue la única sobreviviente.

En cuanto pisan la cabaña se nota el odio que los niños le profesan a la mujer y las cosas no mejoran cuando Richard, el padre, debe volver a la civilización por unos días mientras ella se encarga de sus hijos. Ahora, solos y aislados por la nieve, los tres serán testigos de eventos anormales que comienzan a ocurrir en su morada mientras se culpan unos a otros por ser los provocadores de los mismos.

La historia es sencillamente fascinante. Si bien inicia con un ritmo lento que parece no ir a ningún lado, esto es sólo para dar al espectador los elementos necesarios para hacerse una idea del estado de la psique de Grace (Riley Keough); así como enterarse del contexto general en que los niños –Aiden y Mia−fueron criados. La trama se vuelve más oscura a la par que pasan los minutos; las escenas se vuelven retorcidas y llenas de simbolismo; la mezcla de sonido pasa de ser incidental a llevar gran peso argumentativo y la narrativa fluye  a través de todos estos elementos sin perder el hilo de lo que está ocurriendo en pantalla, dando vuelta tras vuelta de tuerca dejando al público en suspenso.

El sonido tiene un gran peso en la historia, emulando a las películas antiguas donde más que una melodía prefabricada, dando a entender las intenciones del personaje en escena, se insertan sonidos cotidianos para alterar los nervios del público: las manecillas de un reloj y un viejo órgano son todo lo que se necesita –junto a buenos encuadres de cámara y en sintonía con la trama−para llevar a los presentes a un grado de terror psicológico no visto frecuentemente.

Las tomas son otro punto a favor, si bien no son las usuales –a veces llegan a marear por lo abrupto de sus cambios− siguen sumando puntos para el desasosiego que invade a protagonistas y espectadores para la segunda mitad del filme. Desde el manejo de luces y sombras hasta el uso del plano panorámico, todas funcionan en pro de este largometraje, se sale de los normalmente usados en el cine para decantarse por otros más artísticos como artilugio para continuar con la locura presente en la historia.

En cuanto a las actuaciones, están siempre al nivel del guion pese a que se dice que trabajar con niños no es fácil y menos cuando llevan parte de la fuerza narrativa, en este caso tanto Jaeden Martell (IT) como Lia McHugh (American Woman) logran estar al nivel interpretativo que Riley Keough (Mad Max: Fury Road) con quien comparten la mayoría de las escenas. Así mismo, consiguen dar ese toque sombrío a sus personajes que los convierte en blanco de sospechas por momentos y víctimas en otros.

Ivonne Koike

Licenciada en Comunicaión y periodismo, otaku y amante de la lectura. Creadora de contenido y un poquito rara y loca.