Reseña de la película: Jungle Cruise

Título original Jungle Cruise
Año 2021
Duración 127 min.
País Estados Unidos
Dirección Jaume Collet-Serra
Guion Glenn Ficarra, John Requa, Michael Green
Música James Newton Howard
Fotografía Flavio Martínez Labiano
Reparto Dwayne Johnson, Emily Blunt, Jesse Plemons, Edgar Ramirez, Jack Whitehall, Paul Giamatti, Dani Rovira, Quim Gutiérrez, Veronica Falcón, Raphael Alejandro, Andy Nyman, Annika Pampel, Emily Marie Palmer, Sulem Calderon, Met Clark, David Lengel
Productora Walt Disney Pictures, Zaftig Films, TSG Entertainment, Seven Bucks Productions, FPC Production, Davis Entertainment
Género Aventuras. Comedia | I Guerra Mundial

En el 2003, Disney probaba suerte con un par de live actions de dos de sus atracciones clásicas buscando crear una aventura entretenida para los espectadores. De ahí, salió La Mansión Embrujada, con Eddie Murphy en una cinta de terror muy infantil que causaba mucha risa más allá de su manufactura no tan buena. La otra opción fue una gran sorpresa, el inicio de una franquicia donde la cultura de la piratería encontraría voz y presencia con Jack Sparrow en los Piratas del Caribe, que contrario a la otra, tuvo un gran éxito de taquilla y en crítica que, a la fecha, ha derivado ya en cinco entregas.

A pesar de los intentos que la casa del ratón Mickey ha tenido por explotar y explorar sus franquicias tanto animadas como de algunos juegos, se ha quedado en meros intentos que usualmente llegan a ser bastante olvidables (¿alguien recuerda Tomorrowland?). Sin embargo, las esperanzas de crear una nueva saga de aventuras para chicos y grandes recuperaba las esperanzas con Jungle Cruise.

La cinta, que se basa en una atracción muy sencilla del parque en la que los viajeros atravesaban la jungla a través de cuatro diferentes ríos del mundo guiados por unos capitanes con poca gracia, toma tintes de aventura épica que combinan mucho de otros filmes del género como la saga de Indiana Jones, la trilogía de La Momia o incluso la misma Piratas del Caribe en un resultado no muy divertido.

La historia nos ubica en los tiempos de la Primera Guerra Mundial, en donde la científica Lily Houghton (Emily Blunt) junto a su torpe y vanidoso hermano, MacGregor (Jack Whitehall) van en busca de una planta con cualidades milagrosas que podría cambiar el mundo de la medicina. Para ello, tendrán que ir en una alocada aventura por barco que los llevará a través del Amazonas, guiados por un torpe capitán de actitud bonachona llamado Frank (Dwayne Johnson). Pero el viaje no será fácil al tener que enfrentar a la naturaleza, algunas maldiciones y uno que otro villano caricaturesco para conseguir su fin.

Si bien The Rock es un actor que se dedica solamente a hacer productos de entretenimiento, en Jungle Cruise, donde también tiene el papel de productor, parece no tener brújula y carecer de esa chispa que lo hace un tanto divertido en cintas que no son tan buenas. Aquí, la dupla que hace con Blunt nunca se siente natural y parece que ambos están mejor solos que mal acompañados.

A pesar de que Blunt ha demostrado ser una buena actriz en proyectos que van desde Al Filo del Mañana (2014) al lado de Tom Cruise, pasando por la saga de Un Lugar en Silencio acompañando a su esposo, John Krasinski, hasta la bastante fallida adaptación de La Chica del Tren (2016), aquí tiene buenos momentos que no resultan tan brillantes debido a que nos recuerdan a muchos otros personajes que le quitan esa frescura a su papel.

Pero la responsabilidad no cae solo en los protagonistas, sino también en un guion en el que cuatro escritores parecieran tener diferentes ideas de lo que querían hacer con este live action para acabar en una mezcolanza de todo que termina por no tener una identidad propia, quitándole así el valor a la aventura de la que somos testigos aunque a ratos puede dar alguna que otra secuencia divertida.

Algo en lo que si trabaja Disney bien es en sus valores de producción. Jungle Cruise no es la excepción, al hacer no sólo guiños a los animatrónicos usados en el juego del parque sino también a algunas de sus bromas. Esto, combinado con la buena dirección de arte y una fotografía interesante hacen que, al menos, el ambiente del viaje sea colorido y a veces amenazante.

Toda buena cinta de aventuras debe contar con una banda sonora interesante. Aquí, nos encontramos con James Newton Howard quien se anima a recordarnos un poco de esos acordes que tienen tintes de lo hecho por John Williams o Hans Zimmer pero que pierde el rumbo a meter a Metallica en una versión sinfónica que desentona del todo con el filme.

Más allá de todo este desequilibrio en el que parece que Jungle Cruise quiere ser todo menos su propia película, hay que reconocer que el filme del veterano Jaime Collet-Serra logra algunas buenas secuencias de acción y uno que otro chiste funcional en una película que, lamentablemente, pierde la brújula en medio de la selva para atorarse en un pantano donde habita el olvido de otras tantas adaptaciones a cine de las divertidas atracciones de Disney.

Deaoni Hyde