Reseña de la película: Jexi: un celular sin filtro

Título original: Jexi

Año: 2019

Duración: 84 min.

País: Estados Unidos

Dirección: Jon Lucas, Scott Moore

Guion: Jon Lucas, Scott Moore

Música: Christopher Lennertz, Philip White

Fotografía: Ben Kutchins

Reparto: Adam DeVine, Rose Byrne, Michael Peña, Alexandra Shipp, Justin Hartley, Charlyne Yi, Wanda Sykes, Ron Funches, Marcella Bragio.

Productora: CBS Films / Entertainment One.

Género: Comedia

Como un respiro a las comedias navideñas –de las que este año careció, sorpresivamente, casi por completo la cartelera−llega a las pantallas de cine el filme cómico Jexi: un celular sin filtro, mismo que cuenta con nombres como Adam Devine, Rose Byrne, Michael Peña, Alexandra Shipp y Justin Hartley dentro del cast y que hace una fuerte crítica al enajenado estilo de vida que llevan los millenials y todas las generaciones en general.

El protagonista es Phil, un completo perdedor en todos los sentidos además de ser completamente dependiente a su celular, mismo que utiliza mientras come, camina e incluso, toma un baño –arquetipo de cualquier adulto joven−. Siendo un hombre introvertido que se sabotea a sí mismo, su único contacto con el mundo es su teléfono y las redes sociales, al menos hasta que sufre un percance en el que el dispositivo se hace añicos sin posibilidad de ser arreglado.

 

Tras este hecho termina con un celular nuevo que se sincroniza con toda su información ya existente en la nube, el sistema operativo se presenta como Jexi, una variante del Siri utilizado por los Iphone y que tiene entre sus funciones el buscar lo mejor para Phil, aunque para eso deba obligarlo a salir de su caparazón e involucrarse con el mundo que le rodea.

La película inicia como una severa crítica a las formas de comunicación existentes hoy en día, donde es más importante mostrar imágenes lindas en las redes sociales que interactuar con tus colegas en el trabajo. Con un humor negro proveniente de escenas rutinarias del día a día y personajes inverosímiles, que sin embargo podrían fácilmente existir en el entorno laboral y social, el guion funciona la primera parte gracias a la sátira resultante de todos los clichés y lugares comunes fácilmente entendibles.

Hablando de la segunda mitad de la cinta, esta se descompone de modo tal que se siente como ver una versión extraña de Christine (Stephen King) donde el espíritu posesivo de novia psicópata se ha guardado en la nube y comienza a tener sentimientos por Phil, a quien decidió ayudar pero que ahora depende de su celular cada vez menos. Con escenas de mal gusto y risa fácil (como el “ciber sexo”) lo que inició como un largometraje aceptable y entretenido va perdiendo la trama conforme avanzan los minutos y el absurdo se vuelve el factor principal de la narrativa.

La narrativa se ve plagada de clichés que no siempre funcionan y con actuaciones forzadas como la de Alexandra Shipp, el personaje más centrado de la cinta (emprendedora, aventurera, etc) y que de pronto debe mostrar –nadie entiende por qué− un interés romántico hacia el chico raro que además, en sus intentos de hablar con ella, muestra comportamientos acosadores e incómodos, eso sin contar que la historia intenta convencernos de que –como si fuera un insulso largometraje romántico−ha nacido un profundo amor a primera vista.

Jexi: un celular sin filtros es una película que critica la dependencia de las personas a sus teléfonos móviles a través de humor negro y lenguaje “millenial” que termina decantándose por la risa fácil, perdiendo así el hilo de la trama y cayendo en un guion flojo que sostiene la narrativa gracias a los chistes tontos y situaciones “románticas” traídas a pantalla más para rellenar que porque fuera necesario; intentando emular otros títulos que hablan de inteligencia artificial de forma profunda, el filme es demasiado pretencioso al intentar conjuntar tantos temas en una producción que no daba para tanto.

 

Ivonne Koike

Licenciada en Comunicaión y periodismo, otaku y amante de la lectura. Creadora de contenido y un poquito rara y loca.