Reseña de la película: Honey Boy

Título original: Honey Boy

Año: 2019

Duración: 93 min.

País: Estados Unidos

Dirección: Alma Har’el

Guion: Shia LaBeouf

Música: Alex Somers

Fotografía: Natasha Braier

Reparto: Noah Jupe, Shia LaBeouf, Lucas Hedges, Maika Monroe, Natasha Lyonne, Martin Starr, Clifton Collins Jr., Laura San Giacomo,

Productora: Automatik Entertainment / Delirio Films / Stay Gold Features. Distribuida por Amazon Studios

Género: Drama | Biográfico

Las biopics han cobrado popularidad en Hollywood, probando que de ser bien llevadas a cabo −al menos en algún aspecto−, pueden ser seleccionadas para competir en festivales y premiaciones alrededor del mundo. Aunque por lo general, se hacen de figuras ya fallecidas, presentes en varias generaciones, así como algunas lo bastante mayores como para tener una amplia trayectoria. Sin embargo, Shia Labeouf debuta como guionista en Honey boy, su propia biografía −pese apenas contar 33 años− misma que se estrenará, gracias a Cine Caníbal, este 6 de marzo.

La trama nos retrata la vida de Shia, aunque aquí lo llaman Otis –sobrenombre con el que escribe sus guiones, quien en plena cima del éxito en Hollywood comienza a tener problemas de adicciones e ira, motivo por el que se ve obligado a ingresar a un programa de rehabilitación si es que no quiere ir a prisión. Allí, entre sus múltiples actividades y clases para manejar sus emociones, debe reunirse con una terapeuta quien le pide escribirle una carta a su padre, el origen de la mayor parte de los traumas del chico.

Otis se niega en un principio, pero a raíz de esta mención comienza a recordar su infancia; su inicio en la comedia y la cotidianidad de vivir con un padre que lidiaba con el alcoholismo. Radicaban en una zona pobre, rodeado de migrantes, donde el niño era el sustento, pagándole a su propio padre no sólo para ser su manager, sino porque su madre lo había dejado con él si es que quería perseguir su sueño de ser actor. Así es como utilizando el recurso de analepsis, violenta por momentos, nos muestran a dos Otis, un pequeño de 13 años que lucha por conseguir más papeles y otro más adulto, en la cima de la fama pero con la reputación y cordura pendiendo de un hilo.

Honey Boy no pretende justificar los errores de Shia –aunque después de verla terminas por entenderlo un poco– sino exorcizar sus demonios, hacer catarsis para liberarse del recuerdo del padre como figura llena de dolor y mostrar que pese a todo, también hubo un par de recuerdos hermosos sí, pero controversiales. Con estos matices logra equilibrar el guion, ya que se muestra una evolución y sanación en Otis, mientras sus recuerdos comienzan a volverse más oscuros y su comportamiento más errante.

Shia Labeouf no se interpreta a sí mismo, para eso tiene a Lucas Hedges y Noah Jupe haciéndolo espléndidamente,  lleva las cosas más allá y le da vida a su propio padre, gritando y diciendo palabrotas a su versión joven, propinándole golpes que le forjarán el carácter y diciéndole una y otra vez que todo se lo debe a él. No sólo reviviendo sus propios traumas al verse a sí mismo en situaciones nada envidiables, sino transmitiendo la misma incomodidad y hasta vivencias propias en los presentes con escenas donde él parecía ser el centro de las peleas entre sus padres.

Con este guion, Shia logra volver su caótica infancia un drama envolvente que sirve no sólo como prueba de que los artistas florecen incluso (¿o gracias a?) ante la peor de las adversidades, sino como una cinta que le permite experimentar su faceta como guionista, así como mostrar al mundo una vez más que las estrellas infantiles parecen estar destinados a tener una vida conflictiva cuando los reflectores se acaban y, como tantas estrellas Disney han revelado en los últimos años, no siempre es su culpa, ya que vienen de entornos y situaciones con los que recién ahora, deben lidiar.

Ivonne Koike

Licenciada en Comunicaión y periodismo, otaku y amante de la lectura. Creadora de contenido y un poquito rara y loca.