Reseña de la película: Grandes espías

Título original: My Spy

Año: 2020

Duración: 102 min.

País: Estados Unidos

Dirección: Peter Segal

Guion: Erich Hoeber, Jon Hoeber

Música: Dominic Lewis

Fotografía: Larry Blanford

Reparto: Dave Bautista, Kristen Schaal, Ken Jeong, Parisa Fitz-Henley, Nicola Correia-Damude, Devere Rogers, Noah Dalton Danby, Laura Cilevitz,

Productora: STX Entertainment.

Género: Comedia

 

 

La premisa del hombre grande, fuerte y rudo, enrolado en el ejército, policía o servicio secreto no es ni por asomo novedoso. En las últimas décadas se ha explotado esta trama en infinidad de adaptaciones, con algunas variantes que intentan innovar al género pero casi siempre trayendo la misma comedia repetitiva que funciona como película palomera pero no da para algo más. Grandes espías, siguiendo el patrón de sus antecesoras, es una cinta familiar para reír un rato pero sin contar con un buen guion o efectos.

La cinta nos presenta a J.J., un agente de la CIA quien junto con su compañera Bobbi son asignados a un edificio de apartamentos donde deben vigilar a una madre y su hija (Sophie), en la espera de que un peligroso criminal se ponga en contacto con ellas. Sin embargo, la niña descubre enseguida que su hogar ha sido intervenido con cámaras y valiéndose de su conocimiento de tecnología consigue rastrear a los espías, entrando al departamento que usan como cuartel y obteniendo un video que amenaza con subir a redes a menos que le expliquen qué sucede. Es el carisma de Sophie el que logra ablandar el frío corazón de J.J quien es conocido por trabajar solo, el resto de la trama es predecible.

Sin una historia original y cientos de clichés por todos lados, lo mejor que pudo hacer el largometraje es no tomarse en serio y reírse de sí mismo, retomando escenas de otras cintas, tanto del género como de otros, dándose la libertad de mencionarlas como tal gracias a que el mundo de espías para Sophie se resume a lo visto en televisión y Misión imposible. Además, las escenas o diálogos graciosos tampoco son nada nuevo, repiten las fórmulas de siempre –como el gigantón bailando− sin arriesgarse con algo más elaborado pero confiándole todo el peso cómico a Dave Bautista y Kristen Schaal, un verdadero acierto y sin dudarlo, lo que termina no sólo salvando la producción sino haciéndola entretenida para toda la familia.

Desde hace unos años, el cine nos ha querido meter en la cabeza que ser una mole con músculos y dejarte ridiculizar por niños es la nueva forma de hacer comedia −basta recordar a Vin Diesel y La roca en sus respectivas cintas para apreciar el encasillamiento al que fueron sujetos por su físico− prescindiendo de un buen guion y esperando que el carisma del cast infantil y la fama de los protagonistas, sacara a flote la producción. Grandes espías sigue esta tendencia, no muestra nada que haga salir esta historia del montón.

En cuanto a efectos se nota el uso de pantallas verdes de una forma en que pareciera volverse inclusive una farsa, sobre todo al final, donde además comienzan a quedar cabos sueltos. Lo más destacable es la facilidad que tiene el ex luchador Dave Bautista para el género cómico, ya que no se ve forzado y le da una personalidad fuerte a su personaje.

Sin ser una buena película sí logra ser palomera gracias al humor y las referencias, un título disfrutable en familia, con niños o para relajarse después de un día pesado. Este 13 de marzo llegará a todos los cines alrededor de la República mexicana gracias a Diamond Films.

Ivonne Koike

Licenciada en Comunicaión y periodismo, otaku y amante de la lectura. Creadora de contenido y un poquito rara y loca.