Reseña de la película: Estafadoras de Wall Street

Título en español: Estafadoras de Wall Street
Título original: 
Hustlers
Dirección: 
Lorene Scafaria
Guion: 
Jessica Pressler, Lorene Scafaria
Fotografía: 
Todd Banhazl
Año: 
2019
Clasificación: 
B15
Distribuidora: 
Diamond Films
Elenco: 
Jennifer Lopez, Constance Wu, Lili Reinhart, Julia Stiles, Cardi B, Mercedes Ruehl, Keke Palmer, Trace Lysette, Vanessa Aspillaga, Mette Towley, Lizzo, Madeline Brewer, Tia Barr, Tommy Bayiokos, Tommy Beardmore, Steven Boyer, Kristoffe Brodeur, Kristina Asriyan
Género: Comedia
País: 
Estados Unidos
Duración: 
110 min.
Fecha de estreno: 
25 de Octubre de 2019

Este 25 de octubre se estrena el nuevo filme de Jennifer López: Estafadoras de Wall Street, cinta donde la intérprete de On the Floor da vida a Ramona, uno de sus mejores papeles –si no es que el mejor−no sólo por la complejidad del mismo sino por su presencia escénica; desde su aparición deja muy claro quién va a llevarse la película y no sólo por sus sensuales bailes y espectacular cuerpo –recordemos que J. Lo pasa de los cincuenta años−sino por el carisma de esta stripper quien pasa de heroína a villana para quedarse en simplemente humana al final del largometraje.

La cinta es contada a través de Destiny, una chica no mayor de 20 años –al menos cuando inicia la película−, de ascendencia oriental quien entra a trabajar a un club de strippers para ayudar a su abuela con los gastos y deudas. Allí conoce a Ramona, quien después de una magnifica presentación de pole dance –en la que termina ahogada de billetes− la impresiona a tal grado de pedirle ayuda para conseguir dinero y la mujer enseguida la halaga y le ofrece ser socias al reconocer en la joven un talento y belleza que de ser explotado de forma adecuada les harían ganar billetes al juntar el fetiche de sus rasgos y juventud con el cuerpo latino y experimentado de la diva.

A raíz de esta colaboración, una amistad surge entre ellas. Destiny ve a Ramona como la madre que nunca tuvo y el instinto materno del personaje de J. Lo  emerge cuando la asiática está cerca. Ambas son dinamita en el club, a donde asisten los trabajadores de Wall Street sin escatimar en gastos por entretenimiento. Sin embargo, aunque todo marcha bien, la crisis estadounidense de 2008 desploma la vida de estas mujeres haciéndolas cambiar de rumbo y buscar otras soluciones. Ramona orquesta un plan para salir a “cazar” clientes, embriagarlos y robarles las tarjetas para vaciarlas y así seguir con la vida acostumbrada.

Lorene Scafaria es quien dirige este filme basado en un hecho real y dado a conocer a través de la columna periodística de Jessica Pressler publicada hace cuatro años en la revista New York Magazine y que ha hecho a sus protagonistas originales: Roselyn Keo y Samantha Barbash cobrar notoriedad y ser entrevistadas, la primera de la mano de J. Lo, mientras la segunda amenaza con demandar al sentirse estafada ya que asegura le han robado su historia para distorsionarla con una enorme cantidad de datos inexactos y mentiras.

La narrativa de la película no decae nunca, está plagada de bailes exóticos y comedia, así como drama, thriller y una historia de empoderamiento de chicas con mala fama. La alegoría a Robin Hood es clara, ellas les roban a los causantes del desplome de la bolsa, quienes se enriquecían del dinero de otros. Los personajes están bien delimitados y construidos, cada uno con sus propias motivaciones y personalidades que si bien no entorpece las relaciones entre sus compañeras de atracos, sí dictamina su actuar cuando se ven perseguidas por la ley.

La historia es terriblemente realista, usando el empoderamiento femenino como recurso para darle credibilidad −sobre todo si pensamos en que la trama se desarrolla en un lugar donde los hombres parecen mandar al ser quienes poseen el dinero que les hace poder humillar y tratar como objetos a las strippers− tampoco se olvida de su lugar de producto comercial, por eso mismo los vistazos a cómo es el ambiente en esos lugares donde las chicas deben tener sexo y dejarse tocar unas cien veces por noche –después de un rato comienza a ser monótono ver tanta piel al aire−.

La cinta es altamente recomendable no sólo por su acertado elenco, Constance Wu y J. Lo hacen una mancuerna formidable, se complementan actoralmente y transmiten esa complicidad al público que teme en todo momento por su amistad, que va de lo filial a lo laboral. Si bien el público masculino estará encantado por la sensualidad plasmada en la fotografía y cortes, ambas enfocadas en mostrar lo más realista posible las noches de fiesta de los magnates, cantantes y hasta algunos empleados que buscan una salida para su soledad.

Ivonne Koike

Licenciada en Comunicaión y periodismo, otaku y amante de la lectura. Creadora de contenido y un poquito rara y loca.