Reseña de la película: Primer año

Título original: Première année

Año: 2018

Duración: 92 min.

País: Francia

Dirección: Thomas Lilti

Guion: Thomas Lilti

Música: Alexandre Lier, Sylvain Ohrel, Nicolas Weil

Fotografía: Nicolas Gaurin

Reparto: Vincent Lacoste,  William Lebghil,  Michel Lerousseau,  Darina El Joundi, Benoît Di Marco,

Productora: 31 Juin Films / Les Films du Parc / France 2 Cinema / Le Pacte / Canal+ / Ciné+

Género: Drama, Medicina

Cada vez hay más variedad de películas en los complejos cinematográficos pese a que lo estadounidense sigue dominando. Esta vez toca el turno del cine francés de la mano del director Thomas Lilti con “El primer año”, cinta que cierra su trilogía sobre doctores y que pretende dar un claro mensaje sobre el sistema educativo donde pareciera prevalecer aquél capaz de memorizar más rápido y mejor sobre aquellos en búsqueda de un aprendizaje real. Este 30 de agosto del 2019 no te pierdas el estreno exclusivo en Cinepolis y además en su idioma original.

Antoine Verdier es un joven estudiante de primer año quien busca por tercera vez obtener el puntaje necesario para entrar a Medicina. Es en este curso donde conocerá a Benjamin Sitbon, un chico que tiene habilidades en las ciencias y que pareciera serle fácil obtener buenas notas sin esfuerzo, además de pertenecer a una familia acomodada de doctores. Contra todo pronóstico, ellos parecen llevarse bien casi de inmediato pese a sus diferencias y unirán fuerzas para estar dentro de los primeros 300 lugares y así cumplir su sueño.

Esta cinta, lejos de mostrarnos la vida de dos amigos universitarios, llena de chicas, fiestas, drogas o donde todo pareciera marchar bien, nos bosqueja una realidad que muchos estudiantes, no sólo de medicina, han tenido que pasar; estudiar arduamente para lograr tener buenas notas, en un mundo escolarizado donde pareciera ser mejor memorizar que aprender. La narrativa, aunado a la fotografía y la química entre Lacoste y Lebghil atrapan al espectador casi de inmediato haciéndonos sufrir con sus tropiezos y celebrar cuando su esfuerzo se ve recompensado.

Toma tras toma vemos una visión impersonal de estudiantes cansados, con neurosis y al borde del suicidio ante la presión de mantenerse siempre dentro de los primeros 300, número que será elegido de entre 2000 aspirantes. Son masas en movimiento que van de clase en clase, vagan por los pasillos de la biblioteca o se sientan atentos y de los cuáles, únicamente sabremos la historia de dos. Nos adentraremos en la pequeña habitación ─aún más reducida ante la cantidad de libros y papeles─ de esta dupla como si fuéramos el tercer amigo.

Esta cinta pareciera por momentos un documental con dosis de comedia negra. Basta escuchar a una de las chicas decir que desde su ingreso al primer año, suele ver a su hermana por 15 minutos todos los jueves ─aunque le tome una hora ir y venir del departamento─ pese a que antes solían ser muy unidas. O a los profesores decir ante la cámara cómo el puntaje de los exámenes sube año con año porque las nuevas generaciones son “más capaces”.

Thomas Lilti cierra su trilogía con “El primer año”, después de “Hipócrates” ─también protagonizada por Lacoste─ y “Un doctor en la campiña”, todas sobre doctores y medicina ya que él mismo, antes de ser director de cine fue médico. Y es con esta cinta que invita al público a reflexionar el problema educativo actual con el que vive Francia para formar personal de salud. Desde que entran se les presiona hasta el punto de hacerlos colapsar, porque si no soportan toda esa presión, entonces tampoco podrán con la de salvar una vida.

Sin duda una película que vale la pena ver hayas estudiado la carrera que sea. Porque todos los estudiantes pasamos en algún momento de la vida por ese momento en que sin importar nuestro esfuerzo, pareciera no ser suficiente. ¡No te la pierdas este 30 de agosto en Cinepolis!

Ivonne Koike

Licenciada en Comunicaión y periodismo, otaku y amante de la lectura. Creadora de contenido y un poquito rara y loca.