Reseña de la película: El gran cuento de los osos

Título original: La fameuse invasion des ours en Sicile aka

Año: 2019

Duración: 82 min.

País: Francia

Dirección: Lorenzo Mattotti

Guion: Thomas Bidegain,

Música: René Aubry

Género: Animación

Sinopsis

Todo comienza cuando Tonio, el hijo del Rey Oso, es capturado por un grupo de cazadores en las montañas sicilianas. Cuando el duro invierno amenaza a su pueblo con la inanición, el Rey Leoncé decide invadir el reino en el que viven los hombres. Con la ayuda de su ejército y de un poderoso mago, el Rey logra encontrar a su hijo Tonio. Sin embargo, pronto descubren que los osos no están destinados a vivir en la tierra de los hombres.

Opinión

El nombre del italiano Lorenzo Mattotti probablemente sea desconocido en el ámbito del cine, toda vez que la mayor parte de su trabajo se ha desarrollado en los ambientes de la historieta y la ilustración, en las cuales ha generado un estilo muy particular, con el cual ha logrado fama y reconocimiento internacional, destacando su colaboraciones para revistas tan prestigiosas como New Yorker y Vogue, así como la obtención del premio Eisner del 2003 por “Doctor Jekyll and Mr. Hyde”¸ su adaptación gráfica del clásico de horror y ciencia ficción del escritor británico Robert Louis Stevenson.

En la vena de la adaptación, y entrando con fuerza en el terreno de la animación cinematográfica de largo aliento, Mattotti toma como punto de partida el relato de su compatriota Dino Buzzati, escritor y periodista, para desarrollar El gran cuento de los osos (Le fameuse invasion des ours en Sicile, 2019), cinta que libra con gracia y estilo los recovecos de la adaptación sin perder estilo y sentido propio de la narración.

La premisa, la captura de Tonio, hijo de Leoncio, el rey de los osos de las montañas de Sicilia, y la búsqueda y conflictos con los humanos que estas circunstancias conllevan (que dan nombre al original en italiano y francés, La famosa conquista de los osos en Sicilia) da paso a un fábula cuya belleza y luminosidad no deja de lado temas espinosos como la muerte y la degradación del tejido social y familiar, los cuales suelen dejarse de lado en las producciones animadas pensadas para el público en general, y el infantil en particular.

Mattotti se apega en gran medida al texto de Buzzati, incluyendo como fondo de algunas escenas las estampas que el mismo escritor realizó como acompañamiento para su cuento, cuya influencia también se siente en la forma en que Mattotti diseña y construye sus personajes. Esto no quiere decir que Mattotti opté por una estética oscura y opresiva. Al contrario, su mundo está lleno de coloridos contrastes; personajes firmes y, a la vez, de trazo fluido y vigoroso; y espacios ricos en texturas y formas a la vez tangibles y fantasiosas.

Gracias a ellos las aventuras, dificultades y disyuntivas que los personajes enfrentan son esbozadas con la gravedad suficiente, sin por ello ser pesados para su asimilación, logrando con ello que los temas planteados, por más complejos que puedan resultar (la muerte, la traición, los dilemas morales) se hilvanen con una cinta breve y clara que, al contrario del relato de Buzzati, prefiere dejar las menos ambigüedades y cabos sueltos en el cierre de su planteamiento.

Para ello, recurre a la estrategia de presentar la narración dentro de la narración, introduciendo dos personajes, un trovador y su pequeña acompañante (quien también aparece en la narración interna, y que funge como avatar de la audiencia más joven), quienes poseen una versión de los hechos, entendidos por ellos como mera especulación, los cuales son confrontados y ampliados debido al azaroso encuentro que sostienen con un oso en su travesía por la campiña siciliana.

Es así como Mattotti entrega una obra que, aunque en su superficie destaca como propia para pequeños espectadores, comprende matices profundos y emocionales que también conectarán con los adultos interesados en la propuesta.

“El gran cuento de los osos” es parte de la 69ª Muestra Internacional de la Cineteca Nacional y se estará exhibiendo a partir de mañana 21 de abril, consulta cartelera aquí.

Alberto Marín