Reseña de la Película: El Escuadrón Suicida

Título original: The Suicide Squad
Año: 2021
Duración: 132 min.
País: Estados Unidos
Dirección: James Gunn
Guion: James Gunn
Cómic: John Ostrander
Música: John Murphy
Fotografía: Henry Braham
Reparto: Margot Robbie, Idris Elba, Viola Davis, David Dastmalchian, John Cena, Jai Courtney, Joaquín Cosío, Nathan Fillion, Joel Kinnaman, Mayling Ng, Flula Borg, Sean Gunn, Juan Diego Botto
Productora: Warner Bros., Atlas Entertainment, DC Comics, DC Entertainment
Género: Fantástico. Acción. Thriller | Crimen. Cómic. DC Comics. Superhéroes. Secuela

Los villanos prescindibles regresan a salvar el mundo

Cuando el género de los superhéroes se consolidó en el universo de Hollywood gracias a la presencia de Mavel, Warner y DC decidieron intentar crear su propio mundo con sus personajes, dándole a Zack Snyder la oportunidad de generar el mismo y comenzarlo con El Hombre de Acero (2013) y Batman v Superman (2016), que lamentablemente no obtuvieron los resultados deseados.

Siguiendo a estos dos filmes dirigidos por Snyder, tocaba el turno de David Ayer para realizar su versión acerca del equipo de villanos que eran usados para misiones imposibles que, literalmente, les costarían la vida. Esto es lo que define al Escuadrón Suicida, que con un cast interesante prometía ser algo interesante. Lamentablemente, no fue así.

Pasaron cinco años para que el Task Force X, nombre original del Escuadrón, regresara con nuevos bríos esta vez de la mano de James Gunn, quien probó las mieles del éxito geek al presentar en Marvel a otro grupo de inadaptados que pocos conocían, los Guardianes de la Galaxia. Ahora, en DC tomaba el reto de reinventar al amado/odiado Escuadrón Suicida para llevarlo a donde debió estar desde antes.

Gracias a la libertad que Warner le dio al consolidado director, El Escuadrón Suicida de Gunn se vuelve una película llena de testosterona, violencia, golpes y sangre muy al estilo de las cintas de acción de los 80s donde basta experimentar sus primeros 10 minutos para entender lo que el realizador hará, además de quitarnos el mal sabor de boca de la versión anterior.

 

Siguiendo la escuela del cómic que generó John Ostrander (quien hace un pequeño cameo en la película) a finales de los 80s y principio de loa 90s y que debutó por primera vez en el impreso en 1959, Gunn acepta el absurdo alrededor de este grupo de criminales que son usados como peones para completar misiones al más puro estilo de aquella cinta bélica llamada Doce al Patíbulo (Aldrich, 1967).

Teniendo un cast bastante talentoso en el que no podía faltar su hermano, Sean Gunn, como Weasel, su gran amigo Nathan Fillion como TDK o su actor fetiche Michael Rooker en el rol de Savant, Gunn se da rienda suelta en una especie de continuación/reboot del Escuadrón Suicida de Ayer, donde se da el lujo de quedarse con lo que le sirve e ir corrigiendo lo malo de la anterior.

De los actores que regresan al mando de Gunn, tenemos a Margot Robbie (Harley Quinn), Joel Kinnaman (Rick Flagg) y a Jai Courtney (Captain Boomerang), sin olvidar a la infame Amanda Waller, interpretada por Viola Davis (que parece haber nacido para el papel) A ellos, se les une la nueva camada de talento sacrificable como Peacemaker (John Cena), Bloodsport (Idris Elba), el absurdo Polka Dot Man (David Dastmalchian), la inocente Ratcatcher 2 (Daniela Melchior) y la voz de Sylvester Stallone como Nanaue, mejor conocido como King Shark.

Este grupo tan diverso logra lo que nunca pudo hacer Ayer: crear cierta empatía con estos antihéroes que, curiosamente, no deseas que mueran en ningún momento aunque en su apodo lleven la penitencia. Todo esto ante una premisa donde tienen que intervenir para detener al malvado líder de un pequeño país que va en contra de los intereses de loe EEUU (y de Waller). Pero las cosas se complicarán cuando descubran que hay algo más allá que dictadores dementes  que quieren declararle la guerra al mundo.

Visualmente hablando, Gunn hace muy llamativa esta nueva versión desde los vestuarios hasta el adecuado diseño de producción, alejándose de ese estilo que la escuela Snyder traía sin dejar de lado la violencia, la irreverencia y gore que caracteriza a este Escuadrón Suicida. La fotografía de Henry Braham juega con una mezcla de colores vívidos para después caer en una especie de azul con blanco que adorna la parte climática de la cinta, donde el gran villano es revelado causando el punto máximo del absurdo que resulta tremendamente divertido.

Otra gran virtud es el uso de la música, algo que Gunn ya había demostrado con Marvel. Aquí, a diferencia del mal empleo de la anterior versión de este equipo de malhechores, las canciones tienen grandes momentos de acompañamiento narrativo, desde el Folsom Prison Blues de Johnny Cash, Point of No Return de Kansas hasta Hey de Pixies o la adecuada People Who Died de The Jim Carroll Band. Esto, aunado con la partitura de John Murphy en la que lucen las guitarras y algo mucho más al estilo de la vieja escuela de cintas de acción, resulta perfecta para la aventura demencial de la cual somos testigos.

El balance que logra con sus personajes también es destacado, haciendo que cada uno tenga su momento para lucirse e incluso se da el lujo de reivindicar a Flagg y Harley, dándonos un enfoque distinto y memorable en la línea del absurdo que se maneja la cinta. No así con los villanos, que parecen ser los estereotipos clásicos del malote antisistema que reciben su merecido, otra cosa que remite mucho a esa acción de excesiva testosterona que consolidó a los héroes del genero como Schwarzenegger, Willis o el mismo Stallone.

Y es que la historia peca de esa simpleza para enfocarse en sus personajes. No le interesa meterse en dilemas morales, en aleccionar ni tratar de dar un mensaje de inclusión o corrección social. Simplemente, Gunn se aleja de esos posibles discursos para ofrecer un entretenimiento duro y puro más allá de algunos momentos un poco bajos en su relato.

Con dos escenas postcréditos que ofrecen momentos tanto de chiste como interesantes, James Gunn logra reivindicar a este equipo de locos siguiendo, irónicamente, la fórmula que usó con Marvel, pero explotándola aún más, regalándole a la audiencia una de las mejores cintas del universo DC que deja con ganas de mucho más acerca de este locuaz equipo. Este sí es El Escuadrón Suicida, ese grupo de villanos prescindibles que mueren por salvar al mundo.

Aarón Navarro

Comunicólogo, melómano, cinéfilo, amante de la lectura. Escribo opiniones/reseñas de películas y series.