Reseña de la película: El ascenso del diablo

Título original: The Assent

Año: 2019

Duración: 93 min.

País: Estados Unidos

Dirección: Pearry Reginald Teo

Guion: Pearry Reginald Teo

Música: Frederik Wiedmann

Fotografía: Jonathan Hall

Reparto: Robert Kazinsky, Peter Jason, Hannah Ward, Caden Dragomer, Douglas Spain, Eileen Dietz, Margarita Reyes, Ashton Riordan Teo

Productora: Boom Done Productions. Distribuida por Eagle Films

Género: Terror | Sobrenatural. Posesiones/Exorcismos

Las películas de terror dan cada vez menos miedo, o terminan cayendo en los viejos trucos del susto fácil o intentan ser demasiado innovadores consiguiendo filmes con poco desarrollo y un guion mal trabajado. El ascenso del diablo cae en el segundo grupo donde pecan de creativos pero se les hunde el barco al tener un guion tan pobremente trabajado.

Joel padece esquizofrenia; no posee un trabajo fijo; perdió a su esposa en un accidente automovilístico y ahora, debe mantener ciertas medidas para que servicios sociales no le quite a su hijo. Viviendo al día y quedándose abruptamente sin niñera, el hombre nota cómo las sombras que le atormentan a causa de su enfermedad parecen estar pasándose a su hijo ¿o será otra cosa la que los acecha en su propia casa?

La historia central es por demás gastada, un exorcismo; sin embargo, aunque no aporta nada al género tampoco se vale de los clichés de la temática ni trata de recrear El exorcista, más bien intenta mezclar el tema con el mundo de las enfermedades mentales –herramienta que ya se ha utilizado en cintas de horror pero en menor medida− para así sumir al público en la incertidumbre de si lo que ve el protagonista es sobrenatural o producto de su cerebro.

La idea es buena pero el guion es apresurado, no dan tiempo para desarrollar los personajes o las relaciones entre ellos, todo ocurre por velozmente y según la trama han pasado varios días. Se dejan cabos sueltos y huecos por rellenar que son imprescindibles para entender el actuar de los personajes así como las reacciones que generan al presentarse, esto a la larga hace que el ritmo decaiga.

Las actuaciones tampoco son destacables ya que sus personajes parecen planos y erráticos, como si hubieran sido agregados a las prisas cuando en realidad son pieza clave para la cinta. El uso del maquillaje y las prótesis terminan por dar risa en lugar de miedo y le quitan la poca credibilidad que mantiene para el final, el cual es predecible en una escena aunque bien disimulado.

El ascenso del diablo es una cinta que hubiera podido dar para más pero por el poco empeño en desarrollar el guion se quedó estancada como una película más, menos caótica pero igual de plana y disparatada, sin causar un verdadero interés por la historia más allá de lo sobrenatural.

Estrena el 7 de febrero en todos los cines.

 

Ivonne Koike

Licenciada en Comunicaión y periodismo, otaku y amante de la lectura. Creadora de contenido y un poquito rara y loca.