Reseña de la película: Cicatrices

Título original: Šavovi (Stitches)

Año: 2019

Duración: 98 min.

País: Serbia Serbia

Dirección: Miroslav Terzic

Guion: Elma Tataragic

Música. Aleksandra Kovac

Fotografía: Damjan Radovanovic

Reparto: Snezana Bogdanovic, Marko Bacovic, Jovana Stojiljkovic, Vesna Trivalic, Dragana Varagic, Pavle Cemerikic

Productora: West End Productions

Género: Drama | Adopción

 

Sinopsis

Ana está convencida de que a ella y a otras mujeres serbias les robaron sus bebés recién nacidos, para entregarlos en adopción ilegal por dinero.

Opinión

Los dramas familiares son un tema que siempre da tela para cortar al momento de crear historias. Las casi infinitas formas de la tristeza familiar señaladas por el escritor ruso León Tolstoi dan pie para otro casi infinito de tramas y resoluciones.

En el caso de Cicatrices (Šavovi, 2019), cinta serbia del director Miroslav Terzić, el artificio se construye a través de hechos reales múltiples que confluyen en la vida de Ana (Snežana Bogdanović), ama de casa que se gana la vida con su taller de costura, y que al parecer tiene una vida familiar plena con su esposo Jovan (Marko Petrić) y su hija Ivana (Jovana Stojiljković).

No obstante, desde los primeros minutos se transpira cierta inquietud y amargura en la relación familiar. E distanciamiento entre madre e hija, un pastel de cumpleaños que Ana lleva a la mesa y que comparte con su marido, quien con desgana toma parte de la celebración, son señales de que algo se oculta detrás del rostro ajado pero digno de Ana.

Poco a poco se van dando elementos para revelar que detrás del pastel y los distanciamientos yacen 18 años de búsqueda de respuestas por parte de Ana con respecto al paradero de su hijo muerto al nacer, y de quien, a la fecha, desconoce el lugar en el que está enterrado.

Otros elementos emergen: su constante visita a la doctora que atendió su parto, las amenazas de esta con recluirla en un hospital psiquiátrico en caso de que su acoso no cese, la constante visita a la delegación policiaca para pedir informes y el hartazgo y hastío de las autoridades ante la constante presencia de Ana, quien desde su muda espera es más elocuente que los esfuerzos policiacos por tan sólo reportarle en donde ir a llorar su perdida.

No obstante, lo que parecería una historia de drama familiar entra en el terreno del suspenso una vez que, gracias a la visita de una vieja conocida de Ana de un grupo de apoyo para la perdida de hijos, encuentra apoyo con una burócrata con la que descubre que la supuesta muerte de su hijo no es un hecho aislado, y que esto indica un engaño sistemático por parte de diversos niveles gubernamentales.

Con ello, lejos de entrar en una historia de persecuciones y restituciones, Terzić se permite explorar las lealtades que se construye dentro de la familia, y cómo éstas permiten que, una vez sintonizados todos en las mismas necesidades de cierra, se pueda afrontar el pasado para entender el presente

De un puesta en cámara sobria, con planos largos que permiten construir atmósferas de semi clausura, y que dan cuenta de los estados emocionales de Ana (a la par de su vestimenta descuidada y simple, siempre a juego con la luz y los espacios), y de una elegancia otoñal e inquietante, Cicatrices es un relato de una desgarradora y real actualidad que no sólo está presente en la Serbia moderna.

Cicatrices es parte de la 68ª Muestra de Cine de la Cineteca Nacional, revisa la cartelera para saber horarios.

Alberto Marín