Reseña de la película: Belfast

Título original: Belfast

Año: 2021

Duración: 98 min.

País: Reino Unido

Dirección: Kenneth Branagh

Guion: Kenneth Branagh

Música: Van Morrison

Fotografía: Haris Zambarloukos

Reparto: Jude Hill, Caitriona Balfe, Jamie Dornan, Judi Dench, Ciarán Hinds, Lewis McAskie, Lara McDonnell, Gerard Horan, Turlough Convery, Sid Sagar, Josie Walker, Chris McCurry, Colin Morgan.

Productora: TKBC. Distribuidora: Focus Features

Género: Drama | Años 60.

El próximo 10 de marzo llegará a las salas de cine Belfast, del director Kenneth Branagh, quien a través de la misma y valiéndose de sus memorias nos da un vistazo, sin tomar postura, sobre el conflicto que asoló Irlanda del Norte de finales de los años 60 hasta 1998 cuando se firmó el Acuerdo de viernes santo. A este se le conoce como The troubles, donde protestantes y católicos se enfrentaron en sus propias calles, donde habían convivido pacíficamente hasta entonces.

En este panorama conocemos a Buddy, un niño de nueve años quien será nuestros ojos y perspectiva toda la película. Comenzando con un plano general a color de la ciudad, éste cambia drásticamente a una calle en blanco y negro donde todos parecen estarse divirtiendo, los niños juegan, los adultos charlan entre ellos y de pronto, de forma vesánica esta alegría, presente no sólo en la imagen sino también en la música, se desdibuja para dar paso al caos.

Explosiones, personas gritando, piedras y un grupo que intenta intimidar a los otros rodean a Buddy quien no logra entender qué sucede si hasta hace poco se encontraba jugando con sus primos y amigos; ahora no es capaz de discernir porqué sus vecinos lo agreden. Es durante esta confusión cuando su madre entra a rescatarlo, armándose de la tapadera de metal, usado apenas hacía unos minutos como un escudo de juguete y convertido en uno real para protegerse de las piedras mientras intenta ponerlo a salvo.

Desde aquí se aprecia el tono de la cinta, una historia melodramática que pese a tener todo para contar lo crudo de crecer con todos estos sucesos alrededor, se las ingenia para enaltecer a las familias irlandesas y el peso que conservan aún en la memoria del director, quien se encargó de mostrarnos personajes con matices, pasados duros, pero la candidez de un niño que los dotaba de la capacidad de sorprenderse y maravillarse.

La trama se convierte en una oda alrededor de los adultos, quienes intentan proteger a los niños, pero que a la vez no saben qué decisión es la mejor, ellos mismos no entienden qué ocurre o por qué la calle, pacífica y segura antaño, se ha vuelto un campo de guerra donde no sólo ha entrado el ejército, sino que los hombres se turnan para hacer guardia y así evitar que entren a su territorio.

El ritmo se logra gracias a la historia plagada de un humor infantil, personajes que nos remiten a nuestro propio nucleo familiar y un punto neutro donde el director muestra todo a través de la percepción de Buddy, pero se da el tiempo de mostrar las pláticas de los adultos, a modo de equilibrio, y que son observadas por el niño a través de la ventana, haciéndolo pensar, pero también preocupándolo más. Después de todo crecer en medio de cualquier guerra, te hace madurar de golpe por mucho que te aferres.

 

Ivonne Koike

Licenciada en Comunicaión y periodismo, otaku y amante de la lectura. Creadora de contenido y un poquito rara y loca.