Reseña de la Película: Amenaza Bajo el Agua

Título original: Black Water: Abyss
Año: 2020
Duración: 98 min.
País: Australia
DirecciónAndrew Traucki
GuionJohn Ridley, Sarah Smit
Música: Michael Lira
Fotografía: Damien Beebe
RepartoJessica McNamee, Luke Mitchell, Amali Golden, Anthony Sharpe, Benjamin Hoetjes, Rumi Kikuchi, Lynne Rose, Stu Kirk, Vicky Wanless, Tyson Brannigan
Distribuidora: Corazón Films
Género: Terror. Acción. Drama | Secuela. Cocodrilos

Cocodrilo a la vista

En el 2007, una cinta de bajo presupuesto australiana llamaría la atención por su hechura, demostrando que los trucos de cámara y una narrativa decente pueden crear una película serie b de supervivencia bastante efectiva y decente. Esa película se llamó Dark Water, aunque en México llegó con el título de Agua Sangrienta, que giraba alrededor de una mujer embarazada, su novio y su hermana, que quedan varados durante su viaje en una embarcación en Australia y son perseguidos por un hambriento cocodrilo. 

Catorce años después, el director Andrew Traucki regresa en solitario para encargarse de una secuela muy tardía en la que deja de lado el lema de ‘basado en hechos reales’ para contar una historia acerca de cinco amigos que deciden ir a practicar un poco de espeleología en una cueva (¿alguien dijo El Descenso?) para caer en una trampa donde el agua los deja sin salida y a las manos de un cocodrilo con mucha hambre que los estará acechando. 

Para comprender un poco a lo que apunta esta secuela, es necesario voltear hacia el pasado, en el que los monstruos acuáticos se convertirían en objeto de pesadillas para varios. Cómo olvidar al Tiburón de Steven Spielberg, aquel enorme fuerza de la naturaleza que causó el temor al mar de muchas personas. A partir de ahí, sus secuelas se convirtieron en algo mucho más de serie b y risible que de miedo. 

De ahí, se derivan cintas como Piraña en 1978, dirigida por Joe Dante, donde estos peces se convertían en máquinas asesinas debido a un experimento fallido. Ya en la década de los 80s, el horror de supervivencia serie b explotaría aún más, tomando a los cocodrilos como latentes amenazas y que, a la fecha, han tenido muy absurdas, entretenidas o pésimas películas por igual. 

Basta recordar proyectos como Alligator (Teague, 1980), donde una cría de lagarto es tirado a las coladeras para sobrevivir y convertirse en un enorme monstruo carnívoro que acecha las cloacas de la ciudad. También está Killer Crocodile (DeAngelis, 1989), donde un gran lagarto se convierte en un brutal asesino debido a la contaminación de residuos tóxicos de los humanos en su hábitat, entre otros ejemplos como El Cocodrilo (Miner, 1999) o Primitivo (Katleman, 2007) donde la aparente realidad o los hechos reales dan pie a tremendas locuras sin sentido pero con sus dosis de violencia. 

Básicamente, Amenaza Bajo el Agua repite todos los tropos y clichés de la anterior entrega pero con una menor calidad, en la que muchos de los hechos suceden entre gritos, pataleos y grandes cantidades de sangre falsa que simulan el ataque feroz de un cocodrilo, mismo que sale claramente pocas veces, basándose más en las habilidades del director de mantener la ilusión de amenaza que de la existencia de la misma. 

De todas estas influencias, nace este curioso híbrido que funciona como mero entretenimiento burdo en el cual los personajes no generan empatía y se convierten en mera carne de cañón para nuestro verdadero protagonista: el cocodrilo que acecha desde las profundas aguas de este abismo terrenal. Así, mientras una subtrama dramática bastante absurda y carente de lógica se desarrolla, sólo estamos esperando quien caerá en las fauces de este animal. 

La dinámica de toda la película remite mucho a otra cinta serie b, que curiosamente también es secuela: Terror a 47 Metros: El Segundo Ataque, cambiando a los (por increíble que parezca) tiburones mayas por este cocodrilo, algo que, al menos, se siente más realista con todo y que realmente no se siente la amenaza latente como sí se llegaba a percibir en la primera entrega. Por mas que Traucki busca sacarle jugo a sus recursos, acaban fallando al no generar un suspenso o tensión alguna.

Y aunque estas historias básicamente están hechas para mostrar la capacidad y supervivencia humana, pareciera que aquí cayeron en un abismo al no poder generar un papel bien desarrollado entre los cinco pero si un cambio en la dinámica de rol donde las mujeres protagonistas son capaces de vencer a la salvaje naturaleza.

Así, Amenaza Bajo el Agua es para aquellos amantes del terror de supervivencia que detestan todo lo que tenga que ver con aventuras o agua, pero sobre todo a aquellos que busquen meramente un divertimento o distracción de bajo presupuesto sin muchos sustos, dando ganas de gritar ‘cocodrilo a la vista’, haciéndonos pensar en lo que Cocodrilo Dundee o Steve Irwin, el Cazador de Cocodrilos, harían para sortear tan peligrosa pero involuntariamente chusca amenaza.

Aarón Navarro

Comunicólogo, melómano, cinéfilo, amante de la lectura. Escribo opiniones/reseñas de películas y series.