Reseña de la obra: La desobediencia de Marte

Dramaturgo: Juan Villoro

Director: Antonio Castro

Elenco: Victor Trujillo y Mauricio Isaac

Iluminación: Victor Zapatero

Vestuario: Edyta Rzewuska

Escenografía: Damián Ortega

Música: Miguel Hernández

La Desobediencia de Marte es una obra que se remonta a los años 1600 cuando la filosofía predominaba, es por ello que Tycho Brahe y Johannes Kepler, dos figuras antagónicas y geniales de la historia de la astronomía, aparecen en esta puesta en escena remontándote a aquellos momentos de la historia en dónde la filosofía predominaba y los hechos científicos también.

El guion está muy bien construido; los actores lo interpretan de una manera perfecta; el vocabulario es fluido y amplio por lo que la audiencia puede entender algunas partes y otras no, dependiendo de su bagaje cultural.

Mauricio Isaac interpreta al miope Kepler, mientras que el de nariz partida por los alemanes es el mismo Brahe encarnado por Víctor Trujillo.  A pesar de que el escenario tiene muy pocos objetos escénicos logra transportarte a aquellas épocas. Me gustó que tuviera entre tres o cuatro estructuras con mecanismos de movimiento con la cual los actores podían interactuar con ellos.

Mauricio Isaac interpreta al miope Kepler, mientras que el de nariz partida por los alemanes es el mismo Brahe encarnado por Víctor Trujillo.  A pesar de que el escenario tiene muy pocos objetos escénicos logra transportarte a aquellas épocas. Me gustó que tuviera entre tres o cuatro estructuras con mecanismos de movimiento con la cual los actores podían interactuar con ellos

Los actores Víctor Trujillo y Mauricio Isaac entraron muy bien en sus papeles a pesar de que con el transcurso de la obra están en un papel dentro de otro papel o más bien interpretando a un personaje dentro de una persona.

El inicio, clímax y desenlace poco a poco te llevan a una segunda historia, la cual por ningún momento se espera, se van dando pistas para que tú las vallas descubriendo y si eres muy astuto vas a saber el final.

La parte de iluminación fue esencial ya que hay veces que cambia de noche a día o de día a noche; el vestuario se remonta perfectamente a aquellos años. Y este 1 de diciembre llega a su fin, esperemos que próximamente regrese porque es altamente recomendable.

Erick López