El Palmas & El Dragón Criollo presentan: Conjunto Ingeniería

Cuando la década de 1950 llegaba a su fin, un grupo de estudiantes de la Universidad Central de Venezuela de Caracas se contagió del gusanillo de la música tropical y decidió formar su propia agrupación. La mayoría de los estudiantes provenían de la facultad de Ingeniería de la Universidad, de modo que fueron bautizados como Conjunto Ingeniería y, desde el principio, se posicionaron en un nivel más allá de lo acostumbrado. La música tropical, o música bailable, poco a poco fue llegando a Venezuela, pero el Conjunto Ingeniería guardaba un arma secreta ya que uno de sus compañeros estudiaba en Nueva York y en el mes de julio de cada años regresaba con lo último en sonido de big band latina: Tito Puente, Machito… ellos los escucharon antes.

No perdieron el tiempo en hacerse un nombre: nueve jóvenes músicos que tocaban el sonido más moderno, se convirtieron en la elección fija en las fiestas de quinceañeras de la alta sociedad (celebraciones de 15 años para marcar el «viaje de una niña hacia la feminidad»).

En lo que atañe a sus grabaciones, su eclecticismo y habilidades musicales ponían en tela de debate la edad de sus integrantes. En 1961 lanzaron su álbum debut homónimo, que abordaba el mambo, la guaracha, el cha-cha-cha y la charanga, pasando del exotismo al estilo de Les Baxter de «Mambo Silbando» con sus silbidos kitsch, a la trompeta y la percusión robusta de «La Bola» (con puente de bolero) y «Amorcito», su versión de «Little Darlin'» de The Diamonds, que posiblemente sea la primera canción de rock ‘n’ roll grabada en Venezuela.

Siguieron con Aquí Esta El Conjunto Ingeniería, su segundo álbum de 1962, en el que demostraron, una vez más, que el rock podía sentarse sin ambages junto a ritmos latinos, en temas como «Mambo Rock». Su último álbum, Boogaloo Con Ingeniería, llegó en 1967 y dejó clara la influencia de Nueva York en su sonido, haciendo suyo el boogaloo de Pete Rodríguez, Tito Puente y Ricardo Ray.

Pistas como «Dame Boogaloo» y «La Boa» fueron el epítome de esta etapa, pero también se atrevieron a llevar ese sonido a nuevos lugares, como en el ritmo entrecortado de «Intermission Riff», en el que daban rienda suelta a que los músicos ejercitaran sus músculos. O en la siniestra «Aefo» con su inquietante voz y su dramática melodía al estilo de Henry Mancini.

El Conjunto Ingeniería llegó a su fin a principios de los años setenta, momento en el que muchos de sus miembros originales decidireron partir después de graduarse, pero no cabe duda de que habían dejado su huella. Aunque su producción discográfica no fue tan prolífica como la de sus contemporáneos Billo’s Caracas Boys o Los Melódicos, si hubieras encendido la televisión, asistido al carnaval o, especialmente, a una fiesta de quince años, en Caracas en la década de 1960, sin duda alguna habrías conocido al Conjunto Ingeniería y su sonido de big band adornado con rock ‘n’ roll de Nueva York y Venezuela.

En esta compilación, titulada simplemente Conjunto Ingeniería, El Palmas Music ha elegido una gloriosa selección de temas de toda la carrera del grupo, capturando toda la creatividad y el entusiasmo juvenil que los convirtió en uno de los primeros titanes de la historia de la música tropical de Venezuela.

Jorge Luis Medina Picazo