Datos del bajo eléctrico que nunca te atreviste a preguntar

Sabemos que uno de los instrumentos infaltables para una banda es el bajo. Aceptémoslo, muchas de las canciones que se han colado a la historia no serían lo mismo sin éstas percusiones, por lo que no es de extrañarse que después de un fin de semana de conciertos o de escuchar repetidamente a tu banda favorita en Spotify sientas la necesidad de comprar un bajo eléctrico, por eso aquí los datos más sobresalientes sobre este instrumento.

La historia del bajo eléctrico se remonta a los años 30 cuando se buscaba construir un instrumento que sustituyera el sonido del contrabajo y que fuera más fácil de transportar. El primero en lograrlo fue Paul Tutmarc, pero sus bajos no tuvieron mucho éxito comercial en su época, sería hasta la década de los 50 cuando Leo Fender retomaría la idea para crear el Precision Bass, emulando el diseño de la guitarra eléctrica, pero con un cuello más largo.

 

A raíz de éste bajo se crearon varios modelos hechos por diferentes personajes de la época, quienes experimentaron con clavijas de guitarra (al ser un instrumento nuevo aún no existían piezas especializadas); cuerdas de piano y diferentes tamaños de la caja para jugar con el sonido que emitían y encontrar un tamaño práctico; fue un juego de ensayo y error.

Como podemos darnos cuenta, a partir de aquí no sólo se jugó con el diseño del instrumento como tal, sino se comenzó un viaje de experimentación con los sonidos graves y armoniosos; los acordes y las técnicas, dando como resultado una evolución en la música y la manera en que se ha incorporado el bajo eléctrico en melodías de todo tipo.

El bajo eléctrico es un instrumento rítmico melódico. Junto con el instrumento de percusión se encarga de dar el esqueleto métrico a las canciones y en compañía de los demás instrumentos complementa la armonía de la guitarra y el piano. También es el encargado de dar las notas principales al cantante o al instrumento que lleve la melodía principal.

Para un oído no entrenado puede que el bajo eléctrico pase desapercibido, no porque su sonido carezca de importancia dentro de la melodía o porque sea mal ejecutado, sino por lo grave de su sonido, el cual llega a perderse con el fondo de los demás instrumentos musicales; siendo incluso un puente entre las guitarras y la batería.

Aunque en una banda el que más destaca, por obvias razones, es el cantante; después los guitarristas, luego los bateristas y al final el bajista, es éste uno de los miembros más importantes. Lamentablemente, debido al sonido grave que emite, muchas veces no es fácilmente apreciable, sobre todo a través de un dispositivo eléctrico, a menos que la banda sea del género del jazz (Marcus Miller o Víctor Wooten) o del funk, donde se tienen solos y compases donde el bajo llega a relucir más que los demás instrumentos.

No hay que olvidar que el rock nos ha regalado grandes bajistas como Flea de los Red Hot Chili Peppers, Paul McCartney o Bob Hardy de Franz Ferdinand, sólo por mencionar algunos. Además, cada vez es más común que se tengan solos para apreciar su talento, así como canciones donde es posible escucharlos por encima del resto de los instrumentos. Así que si tienes pensado aprender a tocar un instrumento o ya te has decidido por el bajo, échale ganas porque podrías ser el próximo en rankings como los que hace The Rolling stones.

Ivonne Koike

Licenciada en Comunicaión y periodismo, otaku y amante de la lectura. Creadora de contenido y un poquito rara y loca.