Bass Drum of Death presenta «Everybody’s Gonna Be There»

Hoy, Bass Drum Of Death comparte «Everybody’s Gonna Be There», el último adelanto de su próximo álbum, Say I Won’t, que se lanzará el 27 de enero en Fat Possum Records. El video es un collage de imágenes de la reciente gira de la banda por el Reino Unido, Irlanda y Europa, y un hermoso tributo a su tour manager, Dr. Kiko, quien falleció en noviembre.

Tres canciones más se han revelado hasta ahora, la Zeppelin-esca «Head Change», su colaboración con Mike Kerr de Royal Blood“Say Your Prayers”, y la explosión urgente de punk teñido de britpop «Find It».

Say I Won’t es el primer álbum de Bass Drum of Death escrito y grabado con su banda de gira en lugar de Barrett haciendo todo por su cuenta. Encontró una libertad al trabajar con colaboradores que no estaba disponible para él antes, abriendo diferentes aspectos de la composición de canciones. Fue un proceso de grabación en vivo, capas y sobregrabaciones, solo para regresar al esqueleto de la canción, manteniendo intacto el corazón salvaje de la música.

La banda grabó el nuevo disco con Patrick Carney de The Black Keys en Audio Eagle Studios en Nashville y el resultado es una colección de canciones de rock orientadas al ritmo, inspiradas en los años 70. Hay una energía y vitalidad en la música que se siente alineada con las mejores canciones de Bass Drum, pero con un impulso adicional que proviene de nuevos miembros de la banda y una nueva perspectiva.

Say I Won’t nos muestra a un Barrett revigorizado, respaldado por su mejor banda hasta el momento. Es Bass Drum of Death en su versión más suelta, sucia y melodiosa, un verdadero disco de rock en el mejor sentido. Es un retroceso a modo de avanzar, luciendo una madurez que proviene de una década de tocar música por el mundo y sobrevivir para contarlo. Más que nada, Say I Won’t es una maravilla para escucharse, música creada para manejar con el estéreo a todo volumen.

Jorge Luis Medina Picazo